24 de abril de 2017
La Revista

Amoris Laetitia: protagonista de la Revista “Familia”

 El Instituto Superior de Ciencias de la Familia de la Universidad Pontificia de Salamanca ha publicado en su revista semestral “Familia” de enero 2017 un estudio sobre Amoris Laetitia. A continuación les ofrecemos una presentación y un pequeño resumen de los seis artículos que han contribuido a realizar esta hermosa reflexión académica de la Exhortación apostólica postsinodal del Papa Francisco.

1. Presentación de la exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia 

Gonzalo Varela Alvariño

Doctor en Teología

 Profesor de Teología Moral Fundamental y Teología Moral de la Persona

 en la Universidad Pontificia de Salamanca.

En el artículo de presentación de la exhortación apostólica, el profesor Gonzalo Varela comienza señalando que Amoris Laetitia marca un hito en la pastoral familiar de la Iglesia porque pone un doble énfasis en su propuesta: a la par que redescubre la riqueza de la pastoral familiar focaliza en ésta la acción pastoral de la Iglesia. Y lo debe hacer con generosidad, porque como señala el Papa: “Doy gracias a Dios porque muchas familias, que están lejos de considerarse perfectas, viven en el amor, realizan su vocación y siguen adelante, aunque caigan muchas veces a lo largo del camino” (AL 57). Por esta razón, continúa argumentando el autor, es necesario conjugar tres verbos: acompañar, discernir e integrar, a la luz de la “lógica de la misericordia pastoral”.

La exhortación Amoris Laetitia del Papa Francisco marca un antes y un después en la pastoral familiar de la Iglesia. Se trata de una extensa exhortación apostólica postsinodal que nos ayuda a descubrir tanto la riqueza de la pastoral familiar como la necesaria centralidad de ésta en la acción pastoral de la Iglesia. Las palabras clave de la exhortación son, quizás, “acompañar”, “discernir” e “integrar”. Estas tres acciones, que exigen su tiempo, deben realizarse de acuerdo con la “lógica de la misericordia pastoral”, puesto que la misericordia, además de ser la plenitud de la justicia, es también la manifestación más luminosa de la verdad de Dios. El Papa Francisco confía en la “alegría del amor”, porque el amor sabe siempre encontrar el camino.

2. La familia en el horizonte magisterial-teológico de Amoris Laetitia

Ángel Galindo García

Catedrático de Teología Moral de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Investigador en el Instituto de Historia de la

 “Iglesia española Nacional de Santiago y Montserrat” de Roma.

A continuación, el artículo del profesor Ángel Galindo sitúa a la familia en el horizonte magisterial-teológico que se deriva de la exhortación. A partir de las consideraciones bíblica y espiritual del matrimonio y la familia, justifica el nexo de conexión entre la fundamentación teológica y la práctica. Revisa las partes que afectan de manera particular a estos dos pilares, de forma directa e indirecta. Además, en el artículo se señalan tanto las cuestiones de fundamentación (por ejemplo la relación fe-familia desde ámbitos teológicos, antropológicos y sociales), como el horizonte teológico de la exhortación magisterial y las tres dimensiones que la conforman (eclesiológica, cristológica y trinitaria).

En cuanto doctrina, dirigida a la práctica, desde ahora, la Amoris Laetitia será imprescindible en la preparación de los futuros matrimonios. Es un verdadero vademécum para los novios que quieran casarse en la fe de Cristo. Se trata de una exhortación orientada a la pastoral y a la realidad y a la vez parte de la realidad y de la dimensión pastoral. El análisis que se haga de ella ha de hacerse desde su propio método. Intentar acercarse a ella buscando herejías dogmáticas es un gran error, ya que en la reflexión teológica y magisterial hay diversos métodos y estatutos teológicos. Creo que el gran problema en la falta de intelección desde el aspecto dogmático está en que después del Concilio no hemos sido capaces de relacionar dogma con moral y con pastoral.

3. Amoris Laetitia: referencias jurídico-canónicas y su proyección pastoral

Lourdes Ruano Espina

 Doctora en Derecho.

 Catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado.

Facultad de Derecho, Universidad de Salamanca

Un paso más en la mirada caleidoscópica que ofrece este número lo presenta la profesora de la Universidad de Salamanca Lourdes Ruano con las referencias jurídico-canónicas de la Exhortación y su proyección pastoral. Además de apuntar algunas claves históricas del documento (Sínodos de Obispos de los años 2014 y 2015) reflexiona sobre los principios magisteriales y las líneas pastorales derivadas, que según la autora, son la respuesta a los desafíos y necesidades de la familia del siglo XXI. Pone en relación la Exhortación en el contexto del año jubilar de la misericordia, por la complejidad y dificultad de los retos del matrimonio y la familia en la sociedad actual. Ciertamente, como señala el Papa Francisco: “Los cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano” (AL 35). Termina el artículo enumerando las referencias jurídicas y los cánones afectados, aunque no constituya ni un documento legislativo ni tampoco implique una nueva normativa canónica.

Después de dos años de reflexión y trabajo de los dos Sínodos de Obispos celebrados en Roma, en 2014 y 2015, la Santa Sede hizo pública la exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia, que el Papa Francisco dirige a toda la Iglesia. Se trata de un documento extenso y profundo, en el que el Pontífice ha fijado los principios magisteriales y las líneas pastorales más adecuadas para responder a los desafíos y necesidades de la familia en el contexto actual. La Exhortación adquiere un especial sentido en el contexto del año jubilar de la misericordia y pretende presentar la belleza del matrimonio y de la familia, a la luz de la Palabra de Dios, no solo como un hecho inaccesible, sino como una meta alcanzable, aunque a veces difícil. No constituye un documento legislativo ni contiene una nueva normativa canónica, pero sí algunas referencias jurídicas y cita de cánones, que se analizan sintéticamente en el trabajo.

4. El amor como hilo conductor de la pastoral familiar en Amoris Laetitia

María Teresa Cid Vázquez

 Doctora en Derecho.

Profesora Universidad CEU-San Pablo de Madrid

El cuarto artículo, firmado por la profesora María Teresa Cid se centra, como aparece reflejado en el título, en el amor como hilo conductor de la pastoral familiar. Afirma la autora que en Amoris Laetitia no se presenta un programa de pastoral familiar, sino las pistas generales para su praxis y el horizonte de los grandes desafíos pastorales. En este sentido se postula que el elemento radical sobre el que debe pivotar la pastoral es el amor, su aprendizaje y su molde para el deseo humano. El verbo a conjugar es el de acompañar tanto en la vocación al amor como en el crecimiento y la madurez en el plano familiar y conyugal. En palabras del Pontífice: “Necesitamos encontrar las palabras, las motivaciones y los testimonios que nos ayuden a tocar las fibras más íntimas de los jóvenes, allí donde son más capaces de generosidad, de compromiso, de amor e incluso de heroísmo, para invitarles a aceptar con entusiasmo y valentía el desafío del matrimonio” (AL 40). Se repasa, por último, la carencia de acompañamiento y la necesidad urgente del mismo para vehicular una praxis que sea auténticamente fiel al espíritu del Evangelio.

Desde la óptica de la exhortación, únicamente a la luz del verdadero y genuino amor, es posible aprender a amar y construir una verdadera morada al deseo humano. Indica con realismo la carencia de acompañamiento y la necesidad urgente del mismo. El hilo conductor es el “deseo de amor verdadero”; es decir, se trata de acompañar en el camino de la vocación al amor, promoviendo el crecimiento y la madurez del amor conyugal y familiar.

Es urgente, promover la familia, iluminar y fortalecer el deseo de la misma, para que la sociedad y la Iglesia sean cada vez más familiares. En este sentido, “hoy, más importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y así prevenir las rupturas” (AL 307).

 5. Fortalecer la educación de los hijos

María Eugenia Gómez Sierra

 Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación.

Profesora asociada de Didáctica de la enseñanza Religiosa en Infantil y Primaria y

Profesora de Fundamentos de Teología en la Universidad Complutense de Madrid.

En la realidad de la vida familiar, es decir, llevando la exhortación al día a día de las familias, la profesora María Eugenia Gómez reflexiona sobre cómo fortalecer la educación de los hijos. Se resalta el papel de la educación como un proceso que facilita el desarrollo de la personalidad de los niños y la contribución que especialmente tiene la familia en el mismo. Este papel socializador y de transmisión de valores que tiene la familia es el nicho ecológico donde se genera la madurez en las relaciones interpersonales y el crecimiento ético, moral y espiritual. La importancia última radica en que la familia está al servicio de construir los pilares de la libertad de los jóvenes y adultos del mañana. Por tanto la renovación y las conquistas individuales dependen de ese clima de confianza y seguridad que sólo una familia cohesionada puede ofrecer. A este respecto señala Su Santidad que: “Nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. Ocurre lo contrario: perjudica la maduración de las personas, el cultivo de los valores comunitarios y el desarrollo ético de las ciudades y de los pueblos” (AL 52).

La educación es un proceso que auxilia al niño en el desarrollo de su personalidad. No es exclusivo de un ámbito concreto, aunque sí existen agentes que contribuyen de manera específica para lograrlo y entre ellos destaca la familia. La familia es el contexto primario en el que cualquier persona crece siendo en ella valorado tal cual es, con sus posibilidades y sus deficiencias, sin que existan intereses externos que condicionen las relaciones interpersonales. El desarrollo de la personalidad es una tarea permanente que requiere de un acompañamiento fiable, donde la convivencia diaria facilite los recursos necesarios para crecer. En ella se muestran con el ejemplo los valores y los ideales que permiten a los hijos dar respuesta a las preguntas de sentido, en su interior se aprende lo bueno y lo malo y, de manera especial, se ponen los primeros cimientos de la libertad, entendida como conquista personal. Una familia cohesionada es el mejor cauce para que, entre lazos afectivos, sea posible una colaboración mutua para lograr el desarrollo al máximo de lo que cualquier hombre está llamado a ser; hombre espiritual, hombre nuevo.

6. El matrimonio y la atención a los hijos discapacitados y ancianos: un comentario a la exhortación                 apostólica postsinodal Amoris Laetitia del Santo Padre Francisco

María del Pilar Quiroga Méndez

Doctora en Psicología. Profesora Encargada

de Cátedra de la Facultad de Psicología

(UPSA)

En el plano psicológico, la profesora María del Pilar Quiroga centra su reflexión sobre el matrimonio y la atención a los hijos discapacitados y ancianos, una realidad socio demográfica de creciente preocupación. En ambos retos la familia afronta: todas las responsabilidades señaladas en el artículo anterior, las derivadas de estas situaciones de dependencia que generan estrés situacional creciente, aunque también pueden ser una oportunidad para el crecimiento. Estos aspectos centrales para la salud psicológica y espiritual dentro del contexto familiar son tratados con detalle por la autora.

El Papa señala que “bajo el impulso del Espíritu, el núcleo familiar no sólo acoge la vida generándola en su propio seno, sino que se abre, sale de sí para derramar su bien en otros, para cuidarlos y buscar su felicidad […] y para construir  a partir de la familia esa célula vital capaz de transformar el mundo” (AL 324). Y todo ello desde un mensaje que no pretende avasallar ni confundir ya que “estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas” (AL 37). El Papa nos presenta la problemática de las familias desde un prisma muy alejado del pesimismo: “las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad” (AL 7).  Y para transformar el mundo, el matrimonio es un camino privilegiado para vivir la fe: En el cuidado de los otros encontramos el fruto de ese amor entre los esposos a los que Dios llama a engendrar y a atender. Animarse a construir con Él un mundo en el que nadie se sienta solo, es uno de los mensajes más evocadores a los que el Papa nos invita: “querer formar una familia es animarse a ser parte del sueño de Dios, es animarse a soñar con Él, es animarse a construir con Él, es animarse a jugarse con Él esta historia de construir un mundo donde nadie se sienta solo”(AL 321).