20 de septiembre de 2016

Testigos de una gran belleza

El saludo del prefecto Farrell a los participantes de la IX Peregrinación nacional de las familias por la Familia

“Estoy espiritualmente presente y participo en esta oración coral mariana dedicada a la familia, que reúne a abuelos, padres e hijos en la transmisión de la fe, y que hace tanto bien a la renovación de nuestra conciencia eclesial y a todas las‘pequeñas iglesias domesticas’que con demasiada frecuencia son probadas por el espíritu de individualismo y del egoísmo, espíritus que se oponen a la acción amorosa y unificadora del Espíritu Santo”. Con estas palabras el prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, monseñor Kevin Joseph Farrell se dirigió a los participantes de la IX Peregrinación Nacional de las familias por la Familia, en el marco del XXVI Congreso Eucarístico Nacional de Génova.

El prefecto envió desde Dallas un saludo recordando las palabras del Papa Francisco en la exhortación post sinodal “Amoris Laetitia” acerca de la capacidad de las familias para hacer “creíble la belleza del matrimonio indisoluble y fiel para siempre. Es en la familia – escribe – donde se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado, y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de la propia vida”.
“Hoy y aquí, vosotros estáis dando testimonio- continuó – de esta verdad fundamental” y “por lo tanto esta Peregrinación se convierte en una hermosa y eficaz respuesta a la invitación que sigue haciéndonos el Papa Francisco: “Las diversas expresiones de la piedad popular son un tesoro de espiritualidad para muchas familias. El camino comunitario de oración alcanza su culminación participando juntos de la Eucaristía””.
Monseñor Farrell concluyó su saludo encomendando a la Virgen del Rosario “todas las familias presentes y las que no han podido participar, especialmente las más pobres y probadas, para que el Padre de misericordia les conceda abundantes gracias”.