El Dicasterio

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida fue instituido por el Santo Padre Francisco, el 15 de agosto de 2016, con el Motu Proprio Sedula Mater, y se rige por un Estatuto aprobado ad experimentum el 4 de junio de 2016, entrado en vigor el 1 de septiembre de 2016. En el nuevo Dicasterio confluyen las competencias y funciones propias del Consejo Pontificio para los Laicos y del Consejo Pontificio para la Familia, los cuales han dejado de existir. La Pontificia Academia para la Vida también está asociada a este Dicasterio.

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida está presidido por el Prefecto, asistido por un Secretario y tres Subsecretarios laicos, y cuenta con sus propios miembros y consultores, incluyendo fieles laicos - hombres y mujeres, solteros y casados ​​– involucrados en diversos sectores de actividad y procedentes de diferentes partes del mundo. El Dicasterio posee un cierto número de funcionarios, clérigos y laicos, elegidos, en la medida de lo posible, de diferentes regiones del mundo.

El Dicasterio - dividido en tres Secciones: para los fieles laicos, para la familia y para la vida - es competente en aquellas materias pertinentes a la Sede Apostólica en lo que respecta a la promoción de la vida y el apostolado de los laicos, la pastoral de la familia y su misión, de acuerdo con el designio de Dios, y la protección y el apoyo de la vida humana. Promueve y organiza conferencias internacionales y otras iniciativas relacionadas con el apostolado de los laicos, la institución del matrimonio y la realidad de la familia y la vida en el contexto eclesial, así como diversas iniciativas relacionadas con la condición humana y social del laicado, la institución familiar y la vida en el contexto de la sociedad.

En cuanto a las competencias de la Sección para los Laicos, corresponde al Dicasterio animar y fomentar la promoción de la vocación y misión de los fieles laicos en la Iglesia y en el mundo, tanto como individuos como miembros pertenecientes a asociaciones, movimientos y comunidades. Además, el Dicasterio promueve estudios para contribuir al análisis doctrinal de los temas y cuestiones relativas a los fieles laicos.

El Dicasterio fomenta en los fieles laicos una conciencia de corresponsabilidad, en virtud del sacramento del Bautismo, para la vida y misión de la Iglesia, de acuerdo con los diferentes carismas recibidos para la edificación común, con especial atención a la misión particular de los fieles laicos de vivificar y perfeccionar el orden de las realidades temporales, así como su participación en la formación catequética, la vida litúrgica y sacramental, la actividad misionera, las obras de misericordia, de caridad y de promoción social. Apoya y fomenta la presencia activa y responsable de los fieles laicos en los órganos consultivos de gobierno presentes en la Iglesia a nivel universal y particular, además estudia las iniciativas de las Conferencias Episcopales que piden a la Santa Sede, de acuerdo a las necesidades de las Iglesias particulares, la creación de nuevos ministerios y oficinas eclesiásticas. A su vez, el Dicasterio erige agrupaciones de fieles y movimientos eclesiásticos internacionales y decreta su reconocimiento, también examina todos los recursos administrativos relativos a su competencia.

El Dicasterio, a través de la Sección para la Familia, se dedica al cuidado pastoral de la familia, protege la dignidad y el bien basados en el sacramento del matrimonio, apoya sus derechos y su responsabilidad en la Iglesia y en la sociedad civil, a fin de que la institución de la familia siempre pueda ser capaz de cumplir sus funciones tanto en el ámbito eclesial como en el social. Su tarea consiste, de igual modo, en discernir los signos de los tiempos que favorecen a la familia, hacer frente a los desafíos que se le presentan y plasmar el designio de Dios en el matrimonio y la familia. Seguir las actividades de los institutos, asociaciones, movimientos eclesiásticos y organizaciones católicas, nacionales e internacionales, cuya finalidad es servir al bien de la familia. En el ámbito de la pastoral familiar, el Dicasterio se encarga de una comprensión más profunda de la doctrina sobre la familia y su difusión a través de una catequesis adecuada; fomenta los estudios sobre la espiritualidad del matrimonio y la familia y su aspecto formativo, asimismo proporciona directrices para los programas de formación para las parejas de novios que se preparan para el matrimonio y para parejas jóvenes; también proporciona directrices para los programas pastorales que apoyen a las familias en la educación de los jóvenes en la fe y en la vida eclesial y social, con particular atención hacia los pobres y marginados. Finalmente, el Dicasterio, favorece la apertura de las familias a la adopción y custodia de los hijos y al cuidado de los ancianos, haciéndose presente en las instituciones civiles para apoyar este tipo de prácticas. Para lograr estos objetivos y para promover una dirección común en los estudios sobre el matrimonio, la familia y la vida, el Dicasterio tiene una relación directa con el Pontificio Instituto Juan Pablo II para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, tanto con la sede central en Roma como con las sedes y centros asociados en el extranjero.

Por último, la Sección para la Vida del Dicasterio tiene como finalidad apoyar y coordinar las iniciativas para la protección de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural; ésta promueve y estimula las organizaciones y asociaciones que ayudan a la mujer y a la familia a acoger y proteger el don de la vida, especialmente en el caso de embarazos difíciles, y evitar el recurso al aborto; apoya los programas y las iniciativas destinadas a ayudar a las mujeres que han abortado. El Dicasterio tiene además la tarea de estudiar y promover la formación sobre los principales problemas de la biomedicina y de derecho relacionados con la vida humana y las ideologías inherentes a la misma vida humana y la realidad del género humano, de acuerdo con la doctrina moral católica y el magisterio de la Iglesia.