06 de diciembre de 2018
Dicasterio

Promover la vida y la salud de las personas

Entrevista con el nuevo funcionario Leonardo Nepi, experto en derecho y bioética

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida acogió a una nueva persona en su equipo: Leonardo Nepi, de 38 años, de Arezzo, casado y padre de una niña de 3 años.

¿Cuál es su formación?

Mi formación básica es jurídica, ya que me gradué en Derecho en la LUMSA de Roma y obtuve un doctorado en Teoría e Historia del Derecho en la Universidad de Roma "Tor Vergata". Sin embargo, desde mi tesis de graduación he cultivado un gran interés por los temas de bioética. En un primer momento abordé el tema del consentimiento informado y del testamento biológico, luego la cuestión del asesoramiento genético, y más tarde, amplié aún más mis horizontes para incluir cuestiones éticas y legales relacionadas con el problema de la violencia contra la mujer. Durante más de diez años he realizado actividades de investigación sobre estos temas con la dirección científica de la profesora Laura Palazzani y en los últimos tres años he impartido clases de Bioética en la LUMSA, en la carrera de Ciencias de los Servicios Sociales.

¿Qué impresiones tuvo durante sus primeros días de servicio en el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida?

La primera impresión, muy positiva, fue sobre todo la de un clima interno de colaboración y amistad entre los empleados, que es muy beneficioso para aquellos que, como yo, tienen su primera experiencia de trabajo en una oficina de la Curia romana. El impacto con las preguntas que los obispos y nuncios de todo el mundo plantean al Dicasterio es también estimulante. En ellas he encontrado muchos de los problemas que he tenido la oportunidad de profundizar en términos académicos a lo largo de mis años de estudio. Se trata ahora de poder poner mis conocimientos teóricos al servicio de las necesidades pastorales de la Iglesia: con la ayuda de mis colegas y la guía de mis superiores podré intentar contribuir a alcanzar los objetivos del Dicasterio.

¿Cuáles son las cuestiones de bioética a las que, en su opinión, el Dicasterio debería prestar más atención?

Creo que los temas más importantes deben ser identificados en el diálogo con las Iglesias locales, ya que existen diferentes necesidades en los cinco continentes en cuanto a la promoción de la vida y la salud de las personas. Las relaciones con los obispos son, por tanto, importantes y, según el país de origen, indican de vez en cuando cuáles son las cuestiones más urgentes para las Iglesias locales en el contexto social y cultural en el que se encuentran.