22 de agosto de 2018
Encuentro mundial de las familias

Rossi (APG23), “el mundo invisible de los sin techo, buscarlos en la calle”

"Los sin techo son un mundo invisible por la indiferencia que los rodea, una población al margen de nuestras ciudades, a veces en nuestra puerta, a la que se le niegan hasta los derechos más elementales". Así lo afirmó María Mercedes Rossi, representante de la Comunidad Papa Juan XXIII, que habló hoy en el Encuentro mundial de las familias en Dublín. Recordando la última encuesta mundial realizada por las Naciones Unidas en 2005, subrayó que "unos 100 millones de personas en todo el mundo no tenían hogar. Alrededor de 1.600 millones de personas no tenían una vivienda adecuada. "Son personas muy diferentes, algunas han perdido sus puestos de trabajo, otras son inmigrantes extracomunitarios, drogadictos, ancianos, prostitutas y personas con trastornos límite de personalidad, todos ellos entran en la misma categoría no sólo por la falta de un hogar estable, sino también por negarles una posición oficialmente reconocida, un estatus civil y social y, sobre todo, el hecho de estar abrumados por una enorme sensación de soledad", dijo Rossi. Para responder a estas emergencias, la Comunidad Papa Juan XXIII salió al encuentro de los pobres en la estación de tren, bajo los puentes y dondequiera que los sin techo se refugien en busca de un lugar seguro para pasar la noche. "En 1987 se abrió la primera "Cabaña de Belén" en Rimini, un refugio de emergencia nocturno y vespertino donde estas personas "invisibles" pueden encontrar no sólo un techo sobre sus cabezas y una cama para dormir, sino también el calor de la familia, que nunca tuvieron, compartiendo momentos como la cena o simplemente charlando juntos".