12 de febrero de 2019
Mujeres

La alianza hombre-mujer en la Iglesia de hoy

La presentación de una nueva revista - Ekklesía. Caminos de comunión y diálogo - durante una mesa redonda (https://www.cittanuova.it/ekklesia-vivere-conoscere-la-chiesa-oggi/) sobre el tema "¿Cómo ser Iglesia hoy? Posibles itinerarios en el cambio de época" contó con la participación de Marta Rodríguez de nuestro Dicasterio.

"Creo que hoy, como Iglesia, debemos buscar la educación en las relaciones sexuadas (¡no sexuales!). Al decir esto, no me refiero a la imposición de estereotipos, que distinguen rígidamente las características, los papeles y las funciones de los hombres y de las mujeres. La educación en las relaciones sexuales, por otra parte, nos permite acoger al otro con su especificidad. Sin esta educación en el encuentro con la alteridad, todos nos empobrecemos: los hombres (laicos, religiosos o sacerdotes) y las mujeres". Es el caso, por ejemplo, de la necesidad reiterada de la presencia de la mujer en la formación de los sacerdotes o, siguiendo las palabras del Papa Francisco a la Academia Pontificia de la Vida: “La alianza del hombre y de la mujer está llamada a tomar en sus manos la dirección de toda la sociedad ... No se trata simplemente de igualdad de oportunidades o de reconocimiento mutuo. Se trata sobre todo de la comprensión de hombres y mujeres sobre el sentido de la vida y sobre el camino de los pueblos. (…) Hablar y aliarse, porque ninguno de los dos -ni el hombre solo, ni la mujer sola- es capaz de asumir esta responsabilidad”. Precisamente porque la sexualidad es una dimensión que abarca toda la persona, y no puede reducirse al elemento biológico, muchos factores entran en juego en la formación de la identidad. En este sentido, San Juan Pablo II hablaba de la particular similitud de Dios inscrita en la sexualidad humana como "don y tarea". Regalo porque se da, tarea porque no todo es dado.