11 de mayo de 2022
Amoris Laetitia

Ser uno en Cristo: don y tarea de la lógica del amor familiar

El saludo del Card. Farrell en la conferencia en la Gregoriana en el marco del Año “Familia Amoris Laetitia”
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Esta mañana, 11 de mayo, en la Pontificia Universidad Gregoriana, se ha inaugurado el Congreso "Prácticas pastorales, experiencia de vida y teología moral: Amoris laetitia entre nuevas oportunidades y nuevos caminos", organizado por la Pontificia Universidad Gregoriana y el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia. Ambas instituciones aceptaron la invitación del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida de responder a la llamada del "Año Familia Amoris laetitia" con una serie de iniciativas que pudieran estimular la reflexión académica sobre la relación entre la teología moral y la práctica pastoral en relación con el matrimonio y la familia.

El discurso de bienvenida fue confiado al cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, quien expresó su gratitud por haber dado lugar a tan importante evento académico, que pretende profundizar en las coyunturas críticas, las sugerencias, las provocaciones y las intuiciones ofrecidas, para avanzar en la reflexión teológico-moral, en la conciencia de que la Exhortación Apostólica sigue teniendo un significado programático para la teología del matrimonio y de la familia -y en definitiva, para la teología moral- aún no suficientemente explorado.

"Os deseo que con estos días de trabajo podáis contribuir al desarrollo de una inteligencia integral del amor, capaz de implicar no sólo a los sentimientos o a la razón de las personas, sino a toda la persona, siempre abierta a lo trascendente", dijo Farrell, recordando que "la lógica del amor no es dialéctica, sino unitiva, dentro de la propia persona y entre las personas. Si se salvaguarda la unidad, se superan las oposiciones, incluso las que hoy parecen insuperables entre la razón, el corazón y la fe". En conclusión, el Prefecto del Dicasterio añadió: "La Iglesia necesita renovarse, pero el punto de partida sólo puede ser la integridad de la persona: ser uno en Cristo. Este es el don y la tarea que le corresponde a cada uno".

Convegno alla Pontificia Università Gregoriana 11-14 maggio 2022