07 de diciembre de 2016

Jóvenes: el Evangelio parte de nuevo desde Panamá

Intensa y colmada de citas ha sido la primera jornada en Panamá del cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, en visita en el país de América Central para un primer acercamiento a la realidad del país que acogerá la celebración de la trigésima cuarta Jornada Mundial de la Juventud en 2019. El 6 de diciembre, el cardenal, con el padre João Chagas, responsable del Departamento de la juventud del Dicasterio, y con el Dr. Marcello Bedeschi, presidente de la Fundación vaticana “Juan Pablo II para los jóvenes” se reunió con los obispos de la Conferencia episcopal panameña, con los jóvenes de la diócesis de Panamá, el clero y los laicos que trabajan en los departamentos de la arquidiócesis.

 

El cardenal Farrell, al dirigirse a los obispos reunidos, dijo que la JMJ en su tierra es una gran oportunidad para relanzar la evangelización, desde el país que tiene la vocación de unir el Norte con el Sur en el continente americano, y los instó por lo tanto, a no ahorrar esfuerzo alguno para hacer que el mayor número posible de jóvenes pueda participar al evento. El arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, a su vez presentó la disponibilidad de los obispos de Costa Rica, Nicaragua, y de algunas diócesis de la Colombia limítrofe, como Cartagena y Barranquilla, para recibir a los jóvenes peregrinos en la experiencia de las “Jornadas en las diócesis”, justo antes de la apertura del evento de la JMJ.

Por la tarde el cardenal se encontró con los jóvenes y a éstos les llegaron mucho sus palabras cuando les dijo que “Panamá es un país enorme, no por su extensión territorial, sino por el tamaño del corazón de su pueblo y por su misión geográfica e histórica de unir a los pueblos”. En Panamá comenzó la evangelización de la tierra firme americana. “A partir de la juventud panameña, en este paisaje desafiante del mundo de hoy, se puede volver a empezar una nuevo periodo evangelizador en América”.