14 de diciembre de 2016

El entusiasmo de Panamá en vista de la JMJ

El entusiasmo ha sido la nota dominante de la visita a Panamá de la delegación del Dicasterio para los Laicos, la Familia y  la Vida, encabezada por el card. Farrell, para la preparación de la próxima Jornada Mundial de la Juventud del 2019.
La espera del evento es muy patente en todos los sectores de la sociedad del pequeño país centroamericano, que se siente orgulloso de ser el primer país elegido por el Papa Francisco para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud. Todos los encuentros, con los jóvenes, con la iglesia local, con las instituciones, estuvieron sumergidos en una atmósfera de gran entusiasmo y expectativa de lo que todos creen que será un acontecimiento importante para la iglesia local, y también para todo el país.

Panamá está destinado a unir: el Norte y el Sur del continente americano, así como el Este y el Oeste de los dos océanos que se unen en el canal ampliado recientemente. Esta es una vocación que el card. Farrell señaló en repetidas ocasiones, añadiendo que “al igual que la primera evangelización de América empezó en Panamá, donde se celebró la primera Misa en tierra firme americana, de la misma manera la JMJ puede ser una oportunidad para un nuevo periodo evangelizador”.

Durante su estancia en Panamá la delegación del Dicasterio abordó con el Comité Organizador local las primeras cuestiones de carácter logístico, visitando – acompañados por el Presidente de la República – algunos de los lugares en los que se podrían desarrollar los eventos principales de la JMJ. El arzobispo de Panamá, Mons. Ulloa, también aseguró que las jornadas en las diócesis, que preceden a la JMJ, serán organizadas en colaboración con Costa Rica y probablemente con otros países centroamericanos.