20 de marzo de 2017
Josef Mayr-Nusser

Fiel al único Señor Jesucristo

 

Ha sido beatificado en Bolzano, el sábado 18 de marzo, Josef Mayr-Nusser, laico casado, padre de un niño de dos años en el momento del martirio, testigo auténtico de Cristo llegando a renunciar a su vida cuando se le pidió ser fiel a otro “señor”.

Nació el 27 de diciembre de 1910, Josef era conocido por su fe y su honestidad. Formado en los escritos de Santo Tomás de Aquino, Santo Tomás Moro y Romano Guardini, cultivó una intensa vida de oración y de liturgia, y participó activamente en la Acción Católica y en las Conferencias de San Vicente de Paúl. “Un mártir no se improvisa y el martirio no es una casualidad”, dijo el cardenal Angelo Amato – Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos – durante la celebración eucarística de la beatificación en la Catedral de Bolzano, el sábado pasado.

Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial Josef experimentó en su carne “lo que significaba vivir en tiempos de persecución”, explicó el cardenal mostrando las razones por las cuales Josef se puede contar hoy entre los beatos, tiempos “que requerían un testimonio coherente con el Evangelio con las palabras y con los hechos”. En una carta escrita a su esposa, después de haber declarado que no estaba dispuesto a jurar lealtad a Hitler, Josef escribe: “La urgencia de este testimonio es inevitable, son dos mundos que chocan uno contra otro. Mis superiores han demostrado muy claramente su rechazo y odio contra lo que para nosotros, los católicos, es sagrado e irrenunciable”.

Al confesar abiertamente su fe fue detenido y condenado al campo de concentración de Dachau, pero no llegó nunca allí. Murió debido a las penurias del viaje, bajo condiciones infrahumanas, en Erlangen, el 24 de febrero de 1945.