16 de enero de 2017

Tener el valor de escuchar a los jóvenes

He aquí algunas reflexiones del Padre João Chagas, responsable del departamento para los jóvenes del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Tengo la fuerte sensación de que el hilo conductor de los textos presentados en la conferencia de prensa, empezando por la carta del Papa, es el deseo de escuchar a los jóvenes, de hacerlos protagonistas, no sólo los destinatarios de la acción pastoral de la Iglesia. Mons. Fabene lo recordó de manera rotunda, “Escuchar a los jóvenes forma parte de la auténtica tradición de la Iglesia: de hecho, como recuerda el Papa en su Carta a los jóvenes, en su Regla monástica San Benito invita al abad a que consulte también a los jóvenes antes de cada decisión importante (cf. Regla de San Benito III, 3)”. Muy a menudo el Señor revela nuevas y mejores soluciones a los más jóvenes. El hecho de que hay que dar un verdadero y fecundo protagonismo a los jóvenes es subrayado varias veces en el documento preparatorio del próximo Sínodo.

Tengo aún grabado en mi memoria el recuerdo de un encuentro de la pastoral juvenil de Europa central; el sacerdote animador, durante  su homilía para el día de San Carlos Borromeo, recordaba cómo a este gran santo reformador le habían sido confiados los puestos más altos, aún siendo él muy joven: con 22 años estaba totalmente comprometido con la gestión de las posesiones del Papa, fue nombrado Cardenal diácono, Administrador de Milán , legado pontificio en Bolonia, Secretario de Estado. A los 25 años volvió a reanudar el Concilio de Trento. Es verdad que los tiempos han cambiado, pero quizás hemos perdido el coraje de confiar responsabilidades a los jóvenes, darles espacio, escucharles profundamente. Cómo no recordar las palabras de San Juan Pablo II: “De ninguna manera es más importante lo que yo os diga: lo que es importante es lo que me diréis vosotros. Quizás no me lo diréis con palabras, sino con vuestra presencia, con vuestro canto, y por qué no, con vuestra danza, con vuestras representaciones, y sobre todo con vuestro entusiasmo”.

También el Papa Francisco quiere que la Iglesia escuche la voz de los jóvenes, su fe, sus críticas y sus dudas, invitándoles a participar en todo el proceso sinodal, desde ya, en los grupos, asociaciones y movimientos, en las diócesis.

Para acabar me gustaría hablar de un aspecto y un tema que sin duda no es de menor importancia: la dimensión mariana. Los temas de las próximas tres Jornadas Mundiales de la Juventud (2017-2018-2019) hacen hincapié en ella, empezando por el párrafo final de la carta del Papa Francisco: “Os encomiendo a María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38)”.

Como dice el documento preparatorio: “Haciendo memoria de las «cosas grandes» que el Todopoderoso ha realizado en Ella (cfr. Lc 1,49), la Virgen no se siente sola, sino plenamente amada y sostenida por el “No temas” del ángel (cfr. Lc 1,30). Consciente de que Dios está con ella, María abre su corazón al “Heme aquí” y así inaugura el camino del Evangelio (cfr. Lc 1,38)”. ¡Y precisamente estos son los temas de las próximas Jornadas de la juventud!