22 de agosto de 2017
Filipinas

Morir por el Evangelio en Mindanao

Domingo Edo, joven laico católico filipino, fue asesinado el 20 de agosto cuando se dirigía a una pequeña aldea cerca de la ciudad minera de Tampakan, en la isla de Mindanao, para llevar a cabo la obra de evangelización que le había sido encomendada por la diócesis. Ramil Piang, un monaguillo de 18 años que lo acompañaba, resultó herido durante el ataque. Dicho ataque fue realizado por hombres armados no identificados.

Domingo Edo, que trabajaba para el Centro de Acción Social de la diócesis de Marbel, según ha declarado a Ucanews el p. Ariel Destura, responsable diocesano de las obras sociales, “era un joven amado de todos los habitantes de esa región montañosa y aparentemente no tenía enemigos”. A Domingo, la diócesis le había encomendado la tarea de evangelizar algunas comunidades rurales en la zona de South Cotabato.

Probablemente el asesinato tiene que ver con la labor que Domingo Edo llevaba a cabo en nombre de la iglesia local para defender a la población de la zona de los efectos de una mina de cobre y oro que abarca tres provincias de la isla, incluso si- según las palabras del p. Destura – “éste realizaba la obra que le había sido confiada a través del diálogo y sin exasperar jamás los ánimos de la población”.