22 de agosto de 2018
Encuentro mundial de las familias

Card. Schönborn (Viena), “la relación con Dios ayuda a los esposos a curar las heridas y a encontrar un significado más profundo”

El párrafo 320 de Amoris Laetitia está dedicado al "realismo espiritual" en el matrimonio, en el que el cónyuge "se da cuenta de que el otro no es suyo, sino del Señor". Este pasaje ha sido citado por el card. Christopher Schönborn, arzobispo de Viena, quien esta mañana presentó y moderó el panel dedicado a la celebración de la familia en la tradición judeo-cristiana en el Congreso Pastoral del Encuentro mundial de las familias en Dublín. Según el purpurado, la "relación personal" con Dios "no sólo ayuda a sanar las heridas de la vida en común, sino que también permite a los cónyuges encontrar en el amor de Dios la fuente más profunda de sentido para sus vidas". Y esta realidad "es verdadera para todos los matrimonios, no sólo para los matrimonios cristianos". Schönborn insiste entonces en la indisolubilidad, "arraigada en las inclinaciones naturales de la persona humana", que hace del amor conyugal "la mayor amistad", que se caracteriza por un "compromiso estable de compartir y dar forma a toda la vida", y que constituye también el "bien de los hijos nacidos de esta unión" que "quieren que sus padres permanezcan juntos". Para el purpurado, su bien "debería ser la principal preocupación, y no puede ser eclipsado por ningún otro interés u objetivo. En caso de separación, los niños deberían crecer escuchando a sus padres hablar bien el uno del otro", porque de lo contrario la tranquilidad interior del niño sufrirá y las heridas serán "difíciles de curar".