22 de agosto de 2018
Encuentro mundial de las familias

P. Czerny (Dicasterio desarrollo humano), “que nuestra Iglesia aprenda cada vez más a acompañar a los emigrantes”

"Recordar la vida y la enseñanza de Jesús, viendo en ellas su identificación con los que piden asilo y los emigrantes vulnerables”. Michael Czerny, Co-Secretario de la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, habló esta mañana en el panel que el Congreso Pastoral del Encuentro mundial de las familias en Dublín está dedicando a los desafíos que enfrentan los refugiados y a lo que debería ser la respuesta cristiana a esta crisis. "Tener un lugar es normal, incluso para los pájaros, para los zorros", dice Czerny en referencia al título del panel "No tiene piedra donde reclinar la cabeza". “No tener un lugar es anormal. Pero esta anormalidad, para nosotros los cristianos, no puede ser sólo un hecho o una especie de desgracia para alguien". Más bien, advierte, estamos llamados a "acoger al extranjero" y "nosotros" somos "mi familia, nuestra comunidad, nuestro prójimo, nuestra parroquia, nuestra diócesis, nuestras organizaciones católicas" porque las familias de los emigrantes vulnerables "no sólo son necesitadas y merecedoras de nuestra misericordia. Ellas también son `nosotros'”. Estas familias "pueden, a su vez, ayudar a proteger a los vulnerables, a promover el desarrollo humano integral de los demás y podrían lograr una mejor integración de aquellos que inicialmente los dejaron entrar". Es por esto que el deseo del padre Czerny es: "Que nuestra Iglesia aprenda cada vez más a acompañar a los emigrantes y se convierta en una Iglesia cada vez mejor, capaz de acompañar a todas las familias en un proceso de rápida transformación".