23 de agosto de 2018
Encuentro mundial de las familias

Patrick E. Kelly (EE.UU.), “Ser padre, una obra de arte que el mundo necesita”

"La historia de la salvación ha sido cambiada para siempre por una familia”. Este fue el punto de partida del discurso de Patrick E. Kelly, Caballero supremo adjunto de los Caballeros de Colón (EE.UU.), en el segundo día del congreso pastoral organizado en Dublín con ocasión del Encuentro Mundial de las Familias (21-26 de agosto). Kelly recuerda la importancia del "sí" de María al ángel, pero también subraya la importancia de otro "sí": el de San José. "Es gracias a estos dos sí que nació la Sagrada Familia -explica-. El Papa Francisco ha utilizado palabras directas, casi poéticas, para promover la vida familiar y la paternidad. Hoy en día, sin embargo, el concepto de paternidad corre el riesgo de ser visto desde una perspectiva distorsionada”. "La cultura popular – afirma Kelly - a menudo presenta a los hombres como pasivos, inseguros y toscos. Sólo hay que mirar la televisión o los medios de comunicación social para ver ejemplos de ello. Lo que se nos propone es una caricatura de paternidad. La verdad es que hoy más que nunca necesitamos padres fuertes. Las demandas y presiones sobre los padres son más intensas ahora de lo que lo eran sobre mi padre o mi abuelo. Los padres de hoy están llamados a ser líderes espirituales que, como nos recuerda Amoris Laetitia, deben estar siempre presentes". Kelly recuerda la exhortación apostólica "Into the Breach" de Mons. Olmsted, obispo de Phoenix, que hablando a los padres dice: "Salid y, con amor, asumid pacientemente el papel que Dios os da como protectores, sostenes y líderes espirituales de vuestra casa". Y retomando Amoris Laetitia, recuerda que "un padre debe comprometerse a proteger a su mujer y a sus hijos de todos los peligros, incluidas sus propias debilidades". La ausencia del padre en la familia "marca seriamente la vida familiar, la educación de los hijos y su integración en la sociedad" (AL n. 55). Las palabras contenidas en Amoris Laetitia son corroboradas por las investigaciones realizadas por sociólogos. "Los niños que tienen un padre que simplemente está presente -recuerda Kelly- tienen muchos menos problemas de comportamiento, tienen una tasa más baja de obesidad y una probabilidad mucho más baja de cometer un delito o de escapar de casa”. Estos datos también se reflejan en un estudio del Proyecto Paternidad del Hospital General de Massachusetts, según el cual en familias en las que los padres estaban constantemente "presentes", los niños tenían un rendimiento académico mucho mejor (el doble de probabilidades de ingresar a la universidad o de encontrar un trabajo estable después de la secundaria), mayor autocontrol y mayor competencia en la resolución de problemas, empatía y sensibilidad. "Como nos recuerda el Papa Francisco - añade Kelly - los padres son una obra de arte que el mundo necesita. Incluso cuando trabajan en lo oculto, como San José o como el Padre que está en el cielo. Muchas personas se sienten no preparadas para este papel y pueden sentirse inadecuadamente formadas en la fe. La Iglesia debe anunciar la importancia de la paternidad, debe alentar a los padres a aceptar esta responsabilidad". En este sentido, los Caballeros de Colón han iniciado un programa para la formación de hombres como esposos y padres. "Nos damos cuenta - dice Kelly - que este es el primer paso hacia la construcción de familias más fuertes. Los grandes padres deben estar presentes física, emocional y espiritualmente. Un gran padre debe ser un hombre de oración, que elige estar presente en su familia y expresa su amor por su esposa e hijos. En resumen, un gran padre hace de su casa una Iglesia doméstica. Él mismo se entrega a los demás y al hacerlo encuentra su verdadera realización y su paternidad tiene efectos positivos en sus hijos y en su futuro".