09 de febrero de 2019
Magisterio

50 años de Humanae Vitae: un don extraordinario paras las generaciones futuras

Los días 9 y 10 de febrero se celebra en Kigali, Ruanda, una conferencia internacional para celebrar el 50º aniversario de la encíclica Humanae Vitae de San Pablo VI. La iniciativa ha sido organizada por la Arquidiócesis de Kigali y la Conferencia Episcopal de Ruanda, en colaboración con la Fundación Pallottino para la Familia.

El propósito de la Conferencia es subrayar la gran importancia de las enseñanzas proféticas sobre la vida conyugal contenidas en la última Encíclica de San Pablo VI. Conscientes del contexto sociopolítico del país, que promueve la educación sexual libertaria en detrimento del acto unitivo y procreador de la vida conyugal, la intención de los organizadores es proponer reflexiones e iniciativas pastorales para los jóvenes y las familias, que les puedan ayudar a promover el extraordinario valor del auténtico amor conyugal, de la paternidad responsable y de la planificación natural.

La Conferencia contará con la participación de unas 300 personas, entre los asistentes habrá profesores universitarios, teólogos, representantes de movimientos y asociaciones familiares, agentes pastorales pertenecientes a diferentes institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica, dedicados al cuidado y promoción de la familia, miembros de grupos parroquiales de pastoral familiar, así como representantes de oficinas y comisiones para la familia de las Diócesis y Conferencias Episcopales. El Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Cardenal Kevin Farrell, envió un saludo con un mensaje personal.

"La finalidad pastoral de la Encíclica -escribe el Cardenal Farrell- es inequívoca: presentar de nuevo el Magisterio de la Iglesia sobre el amor conyugal en un lenguaje contemporáneo y dar una respuesta a los cambios culturales, con especial referencia a la introducción de la anticoncepción médica y artificial. Cuando san Pablo VI promulgó la Humanae Vitae, nadie se hubiera imaginado que ésta sería la última Encíclica de su pontificado. Es casi como si hubiera querido garantizar con la Humanae Vitae la continuidad de su enseñanza también para las generaciones futuras. En este sentido, además de su extraordinaria belleza, el Magisterio que ésta misma contiene constituye un legado perenne e inestimable para la Iglesia y para la humanidad".

Rwanda: 50th anniversary Humanae Vitae