23 de mayo de 2019
#YestoLife

La conferencia “¡Yes to Life!, un momento importante para el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

Esta mañana comenzaron los trabajos de la conferencia “¡Sí a la vida! Cuidar el precioso don de la vida en la fragilidad”, un momento importante para el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, que con este acontecimiento se presenta públicamente, por primera vez desde su creación, con una actividad de promoción de la pastoral de la vida tan importante. El Prefecto del Dicasterio, el cardenal Kevin Farrell, quiso subrayar precisamente este hecho presentando el programa de la Conferencia. El objetivo del encuentro es “asegurar que las familias y los profesionales de la salud, los voluntarios y los agentes pastorales puedan colaborar en una verdadera misión eclesial para proteger la vida humana naciente en condiciones de fragilidad”, creando una “alianza terapéutica” que representa uno de los rostros más bellos de la Iglesia, “al igual que el Buen Samaritano comprometiéndose con el cuidado y el servicio de los débiles”.

“La costumbre de presentar el diagnóstico prenatal como un medio para la prevención de enfermedades consideradas incurables, lo convierte en una herramienta para la selección eugenésica”, dijo Gabriella Gambino, Subsecretaria del Dicasterio que en su discurso "Re-humanizar el diagnóstico: de la cultura selectiva a la cultura de la vida”, dijo que “como Iglesia, estamos llamados a ayudar a la cultura a dar un salto hasta el lado de la vida. La familia es el lugar del amor por excelencia, el lugar donde los límites y la enfermedad pueden encontrar una manera de integrarse en la dinámica del amor. Además, debemos ayudar a las familias a poder vivir en el amor, incluso cuando el sufrimiento aparece en sus vidas y las expone a la soledad y a ese dolor. Hay que ayudarlas a llegar al fondo de ese sufrimiento, tomarlo en sus manos, observarlo y darle un sentido”.

El profesor Giuseppe Noia, director de la Unidad Perinatal del Policlínico Gemelli de Roma y Presidente de la Fundación “Il Cuore in una Goccia” Onlus, que organizó la conferencia junto con el Dicasterio, hizo hincapié en el núcleo del mensaje de la conferencia, la esperanza que la ciencia prenatal puede ofrecer a muchas familias, desarrollando “la cultura de la terapia fetal y de las unidades perinatales consideradas no sólo como un lugar de aplicación de los tratamientos, sino sobre todo, como una modalidad clínica y relacional en la que se combinan metodologías científicamente rigurosas con una medicina compartida y con la compasión”. Quizás los cuidados no desembocarán siempre en la curación, pero permitirán “cuidar” a toda la familia que está sufriendo.

La red familiar de “Il Cuore in una Goccia”, explica Anna Luisa La Teano, cofundadora de la Fundación, se basa no sólo en el intercambio de experiencias, sino sobre todo en el concepto, en un sentido amplio, de acogida; en el apoyo y la construcción de lazos interpersonales duraderos entre los miembros de las familias que han vivido o están viviendo una experiencia difícil debido a un duro diagnóstico. Un papel fundamental lo juegan las familias "testigos" como aquellas de Simona y Paolo y Anna Maria, que contaron cómo, tras la desesperación nacida después de un diagnóstico desafortunado y tras recibir el consejo de abortar, gracias a tratamientos innovadores, sus bebés nacieron y ahora crecen sanos.

Incluso cuando el tratamiento y las terapias no logran desviar el curso de la enfermedad ésta puede ser vivida de manera humana. La red de las familias formada gracias a la presencia y al acompañamiento se convierte en un apoyo y ayuda para dar sentido a algo que, de otro modo, sin la fe, sería incomprensible, como dijeron Luigi y Marina, en su testimonio de la tarde. Ellos acogieron la vida de su hijo Giorgio, que sólo vivió 21 meses.

Hubo también un testimonio de Rwanda, que contó el resultado inesperado de un embarazo. Escuchando la opinión de los médicos, la única solución viable para todos habría sido el aborto, pero después de unos meses de embarazo, la niña ya no tenía nada y nació en perfecto estado de salud física y mental.

Por la tarde, el Prof. Antonio Lanzone habló sobre “cómo dar esperanza en caso de enfermedades maternas y fetales graves” y la Dra. Ana Martín Ancel sobre “Los cuidados paliativos perinatales como amor a la vida”. Además de dar a la pareja la oportunidad de tener embarazos que antes eran impensables, los cuidados paliativos perinatales pueden ayudarles a afrontar un camino que también puede ser recordado con paz y lleno de significado.

Una mesa redonda sobre la “red de rescate”, en la que participaron Mons. Claudio Giuliodori, asistente eclesiástico de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, el Prof. Alessandro Frigiola y el Dr. Vincenzo Papa, clausuró los trabajos de la jornada.