06 de abril de 2020
JMJ

La entrega de la Cruz ha sido postergada a la Solemnidad de Cristo Rey

El Santo Padre anunció la nueva fecha para la entrega de la Cruz de las JMJ por parte de los jóvenes de Panamá a los de Lisboa. Este gesto simbólico, programado para el Domingo de Ramos, ha tenido que ser pospuesto debido a la emergencia sanitaria mundial.

En su reflexión antes del rezo del Ángelus, el Santo Padre se dirigió a los jóvenes que celebraban la XXXV JMJ en sus diócesis, en la mayoría de los casos de forma inusual: “Justo hoy estaba prevista la entrega de la cruz por los jóvenes de Panamá a los de Lisboa. Este evocador gesto se aplaza al domingo de Cristo Rey, el próximo 22 de noviembre. A la espera de ese momento, os exhorto a vosotros, jóvenes, a cultivar y dar testimonio de la esperanza, la generosidad y la solidaridad que todos necesitamos en estos tiempos difíciles”.

En su homilía, el Papa Francisco también quiso animar a los jóvenes: “Queridos amigos: Mirad a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino son los que se dan a sí mismos para servir a los demás. Sentíos llamados a jugaros la vida. No tengáis miedo de gastarla por Dios y por los demás: ¡La ganaréis! Porque la vida es un don que se recibe entregándose. Y porque la alegría más grande, es decir, sin condiciones, sí al amor. Es decir, sin condiciones, sí al amor, como hizo Jesús por nosotros”.

Desde hace años, después de la celebración internacional de las JMJ, la Cruz y el Icono de María -símbolos de las JMJ- se entregan a los jóvenes representantes de la diócesis donde tendrá lugar la próxima celebración internacional, durante la celebración del Domingo de Ramos presidida por el Santo Padre en la Plaza de San Pedro.

Esta tradición se remonta a 1984, cuando, al concluir el Año Jubilar de la Redención, el Papa Juan Pablo II confió la Cruz del Jubileo a los jóvenes, diciendo: “Queridísimos jóvenes, al clausurar el Año Santo os confío el signo de este Año Jubilar: ¡la Cruz de Cristo! Llevadla por el mundo como signo del amor del Señor Jesús a la humanidad y anunciad a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención”. Desde entonces esta cruz, conocida hoy como la Cruz de los Jóvenes o la Cruz de las JMJ, ha sido el centro de todas las Jornadas Mundiales de la Juventud. Desde 2003, una copia del Icono de María Salus Populi Romani, confiado también a los jóvenes por San Juan Pablo II como signo de la presencia materna de María a su lado, acompaña sus peregrinaciones.