12 de mayo de 2021
Año Familia Amoris Laetitia

La influencia de la pandemia en la familia: para una pastoral al estilo de la comunión familiar

Gabriella Gambino en el Webinar del CCEE “Familia: para una pastoral misionera y de comunión”
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La Comisión Familia y Vida del CCEE (Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas) invitó a los representantes de las Conferencias Episcopales de toda Europa al primer encuentro oficial online de los obispos delegados de la pastoral familiar sobre el tema Familia: hacia una pastoral misionera y de comunión.

50 participantes, procedentes de 28 Conferencias Episcopales de toda Europa, se reunieron por Internet en el encuentro online de los Directores Nacionales de Familia y Vida, organizado por la Comisión de Familia y Vida del CCEE, el 5 de mayo de 2021.

La reunión se abrió con los saludos de S.E. Mons. Arūnas Poniškaitis, Vicepresidente de la Comisión para la Familia y la Vida, y del P. Martin Michalíček, Secretario General del CCEE.

La primera ponencia, titulada “La influencia de la pandemia en la familia: hacia una pastoral al estilo de la Comunión familiar”, fue impartida por la Prof.ª Gabriella Gambino, Subsecretario del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Partiendo de un análisis profundo de la situación social actual y del impacto que la pandemia ha tenido y está teniendo en las familias y en la Iglesia, la Prof.ª Gambino subrayó la importancia de la vocación de la familia en la Iglesia y el papel que puede tener para proponer un estilo de comunión a partir de su propio testimonio de vida concreto.

La familia tiene, en efecto, una vocación misionera específica, que brota del Bautismo y del Matrimonio, que la convierte en presencia sacramental de Cristo en el mundo, como indica Amoris Laetitia, y, como tal, no sólo en receptora, sino en protagonista y sujeto de la acción pastoral.

Gambino deseó que la Iglesia se comprometa con la comunión como estilo de trabajo, superando las dificultades para implicar a los laicos y, en particular a los esposos, en la pastoral familiar y contribuyendo a la construcción de un “nosotros” eclesial. “Para ello, el primer paso es dedicarse a la formación de los laicos y, en particular de los esposos y de los jóvenes, para que comprendan la importancia de su misión eclesial. De gran ayuda pueden ser los grupos y todas aquellas realidades, también parroquiales, que contribuyen a formar con continuidad a las familias en la importancia de la dedicación del propio tiempo a la misión y la vida de la Iglesia”.

Sólo así podemos “imaginar una Iglesia-Comunión en acción: una pastoral con las familias que, partiendo de la comunión conyugal, pueda traducirse en un estilo pastoral compartido y unitivo, en complementariedad y comunión entre las vocaciones. El Papa ha recordado en varias ocasiones que especialmente “en este tiempo nadie se salva solo”. Ni siquiera la Iglesia, pues necesita a su Pueblo, a las familias, su modelo de vida y de amor, que saben estar cerca de los que tienen dificultades”.