22 giugno 2019
Esp

Saludo del Card. Kevin Farrell al Santo Padre

Saludo de S. Em. Card. Kevin Farrell con ocasión de la audiencia

del Santo Padre concedida a los participantes

al Foro Internacional de los Jóvenes

Santo Padre:

Estamos aquí, ante usted, los participantes del XI (undécimo) Fórum Internacional de los Jóvenes. Se trata, en efecto, de casi 250 jóvenes entre 18 y 29 años, enviados por las Conferencias Episcopales de todo el mundo y numerosos movimientos, asociaciones y comunidades internacionales que operan en el ámbito de la pastoral juvenil. Asimismo, están presentes los jóvenes auditores del último Sínodo, como también algunos responsables nacionales de pastoral juvenil y otros expertos en la materia.

Han pasado nueve meses desde la conclusión de la Asamblea General del Sínodo de los Obispos sobre el tema Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional y casi tres meses desde la publicación de la exhortación apostólica postsinodal Christus vivit. En su documento final, el Sínodo pedía «que sea efectiva y ordinaria la participación activa de los jóvenes en los puestos de corresponsabilidad de las Iglesias particulares, como también, en los organismos de las Conferencias Episcopales y de la Iglesia universal» (n. 123).

Así es como nació en nuestro Dicasterio la iniciativa de organizar este Fórum de jóvenes, que se llevó a cabo en estos últimos tres días, y que finaliza hoy con esta Audiencia, que le agradecemos de todo corazón. El Fórum se dedicó al tema: Jóvenes en acción en una Iglesia sinodal. Vimos juntos los frutos del camino sinodal en las Iglesias locales y la riqueza de su aportación. Juntos rezamos y reflexionamos sobre el profundo impacto de la exhortación Christus vivit sobre la realidad en la que cada uno vive, buscando ideas e inspiración para realizar sus propuestas en los diversos contextos locales.

En el parágrafo 174 de Christus vivit, usted escribió a los jóvenes: «Por favor, no dejen que otros sean los protagonistas del cambio. Ustedes son los que tienen el futuro. Por ustedes entra el futuro en el mundo». Los jóvenes aquí presentes, Santo Padre, han pronunciado en estos días su “fiat”, como María. Han manifestado su sincero deseo de ser “el ahora de Dios”, preparando un buen futuro mientras hacen todo lo posible por vivir bien el presente con entrega y generosidad (cfr. ChV 178).

Le pedimos, Santo Padre, que los bendiga para que experimenten siempre más en su propia vida el amor de Cristo, su Amigo que ha vencido el mal, y la certeza de que su Salvador vive (cfr. ChV 126). Que, llenos de su Espíritu, se conviertan en testigos para sus coetáneos, porque nada puede importar más que encontrar a Dios (cfr. ChV 132).