30 de mayo de 2017
Movimientos eclesiales

Card. Farrell: “¡Un aniversario para mirar hacia delante y caminar juntos!”

La Renovación Carismática cumple cincuenta años. Celebraciones en Roma con el Papa Francisco.

Fue el mismo Papa Francisco el que convocó a la Renovación carismática del mundo entero para celebrar en Roma el 50 aniversario del nacimiento de esta corriente de gracia en la Iglesia Católica: “¡Y os espero a todos vosotros, carismáticos del mundo entero, para celebrar, junto al Papa, vuestro gran Jubileo en Pentecostés de 2017 en la plaza de San Pedro!”, dijo el 1 de junio 2014, en Roma, en el encuentro anual de la Renovación en el Espíritu.

El movimiento surgió durante un fin de semana entre los jóvenes estudiantes y profesores de la Universidad de Duquesne, en Pittsburgh, en febrero de 1967, como consecuencia de una fuerte experiencia llamada “bautismo en el Espíritu Santo” o “efusión del Espíritu Santo”, pronto se extendió en todo el mundo con grupos de oración, comunidades de alianza, escuelas de evangelización y comunidades de servicio. La necesidad de coordinar la polifacética variedad de expresiones de esta realidad, hizo que en los años noventa fueran creadas las dos organizaciones que, siguiendo el consejo del Papa Francisco, han preparado este evento: la Catholic Fraternity of Charismatic Covenant Communities and Fellowships y la International Catholic Charismatic Renewal Services, reconocidas en su momento por el Pontificio Consejo para los Laicos.

Es el mismo Papa, por otra parte, el que ha sugerido que el evento jubilar posea un carácter ecuménico, con la participación de trescientos miembros de iglesias evangélicas y pentecostales: “La Renovación Carismática nació ecuménica, y por lo tanto, en este sentido, ha de ser una celebración ecuménica” dijo el Papa Francisco, respondiendo a una pregunta sobre el Jubileo de Oro durante el vuelo de regreso de Suecia el pasado mes de enero.

El cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ve en estas celebraciones un acontecimiento importante: “Conmemorar la gracia recibida a través de esta experiencia que ha permitido a cientos de miles de personas vivir con renovada fe la vida cotidiana. No es sólo una cuestión de devoción ...”. Una conmemoración que también ayudará a ver aquello por lo que se tiene que pedir perdón. Para ello el Prefecto del Dicasterio celebrará la Misa en el Circo Máximo, la tarde del viernes 2 de junio; se tratará de una misa con carácter penitencial y de reconciliación.

“Después de cincuenta años de historia, la Renovación debe igualmente reconocer las cosas por las que tiene que pedir perdón, y esta actitud es una gracia. El objetivo es caminar juntos, mirar hacia adelante intentando vivir la unidad, la comunión, la invitación de Jesús para que “todos sean uno”. Uno con aquel que vive experiencias diferentes, uno con los pastores de la Iglesia, uno con el Santo Padre. Unidos para dar testimonio de una obra del Espíritu que siempre nos sobrepasa”.

Alrededor de treinta mil personas de más de cien países de todo el mundo, miembros de esta corriente de gracia y de sus diversas expresiones, se encontrarán durante este fin de semana de Pentecostés. A partir del 31 de mayo, en diversos lugares de Roma, habrá encuentros de oración, simposios y talleres de profundización, celebraciones eucarísticas y eventos para jóvenes, sacerdotes y familias.
La audiencia general con el Santo Padre, el miércoles por la mañana, dará comienzo a las celebraciones del aniversario.

La Misa del viernes por la tarde será celebrada en el Circo Máximo, y será presidida por el cardenal Farrell. Dicha celebración eucarística preparará a todos los participantes a la vigilia del día siguiente, una larga tarde de oración, testimonios y música, a la espera de la llegada del Papa Francisco. La misa del domingo de Pentecostés, en San Pedro, clausurará el evento.

Habrá varios eventos paralelos como por ejemplo una exposición de arte sobre Pentecostés que podrá ser visitada en la basílica de Santa Anastasia, en el Circo Máximo, y otra sobre los testigos de la santidad en la Renovación, en la iglesia de Trinità dei Monti.