06 de abril de 2017
#Krakow2Panama

El Sínodo con los jóvenes y para los jóvenes

“Camino” es la palabra que une las Jornadas mundiales de la juventud- una peregrinación que recorre el mundo y que inició hace treinta años- con el Sínodo de los Obispos - precisamente la palabra Sínodo significa “Caminar juntos”.  La XV Asamblea del Sínodo se desarrollará sobre el tema “Los jóvenes, la fe  y el discernimiento vocacional”: por lo tanto era inevitable que las dos realidades se encontrarán en el transcurso del evento organizado por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida que reúne, en estos días en Roma, a los agentes de la pastoral juvenil y a los jóvenes delegados de todos los continentes. 

El mismo secretario general del Sínodo, el cardenal Lorenzo Baldisseri, introdujo los trabajos del día de hoy, hablando del proceso por el cual, después de una amplia consulta, el Papa Francisco eligió el tema, explicando que el sínodo no es sobre los jóvenes (objeto de estudio) ni de los jóvenes (el sínodo es de los obispos): sino con los jóvenes y para los jóvenes, a quienes el Papa invita, en la carta escrita con motivo de la presentación del Documento preparatorio, a expresar y comunicar su fe.

El documento en sí es sólo el comienzo de un proceso que tiene como finalidad escuchar atentamente todas las situaciones y realizar una profunda reflexión. Los frutos de ésta serán recogidos al final del camino sinodal.

Una introducción al Documento preparatorio, presentado el pasado mes de enero, ha sido hecha por el subsecretario del Sínodo, Mons. Fabio Fabene. Después de esta introducción la jornada de trabajo ha continuado. “También queremos hablar con los alejados e indiferentes – ha dicho – y así poder mostrarles una Iglesia que se preocupa de su presente y de su futuro. Los jóvenes involucrados en la comunidad eclesial han de ser misioneros y cercanos a sus compañeros a través de las modalidades e itinerarios que vosotros propondréis a las diócesis de vuestros países”. Mons. Fabene a continuación ha pasado a describir los métodos de consulta y estudio de la situación de los jóvenes en el mundo proporcionados por los padres sinodales, con la intención de involucrar a los jóvenes, escucharlos y hacer que se sientan protagonistas del evento.

Seguidamente se han escuchado una serie de realidades nacionales en dos mesas redondas y en numerosas intervenciones de los delegados. El delegado de Estados Unidos invitó a que se presentará el Documento preparatorio a los jóvenes de manera creativa y también con la ayuda de las redes sociales; en Francia el consenso sobre el tema elegido fue unánime y se han activado inmediatamente una serie de iniciativas diocesanas que tienen como punto en común la certeza de que la sinodalidad es la forma de la Iglesia moderna; en las Filipinas, ya en marzo, se celebró un encuentro nacional con los responsables locales de la pastoral juvenil; para la Iglesia australiana 2018 será el año de los jóvenes; Burundi presenta muchos desafíos que han de afrontarse con una fe consciente, responsable, madura, no superficial. La Tierra Santa - que incluye Israel, Jordania y Palestina – solo cuenta con un 2% de católicos, pero éstos son muy activos y están muy comprometidos con una pastoral creativa que quiere llevar Cristo a los jóvenes “sin apoderarse de ellos”; por último, en Colombia, tierra atormentada y en transformación, la Iglesia se ha comprometido a dar respuestas a los problemas de la pobreza, la violencia y la secularización.

 

#Krakow2Panama prof. Rosina introducing #Synod2018 Millennials: Connected, Confident, Open to Change, Collaboration Then time to listen to the young people

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Por la tarde, Alessandro Rosina, Profesor de Demografía y Estadística en la Universidad Católica de Milán y consultor del Sínodo, presentó el trabajo desarrollado para la primera parte del Documento preparatorio relativo al análisis de la situación de los jóvenes de hoy. En particular Rosina hizo hincapié en que “no se es joven de la misma manera en todos los períodos de la historia: la experiencia de ser joven hoy en día es única y ha de ser reconocida como tal. Por supuesto, hay rasgos comunes de cómo se es joven que valen para todo el mundo y particularidades locales, características de los territorios”. La Iglesia, dijo Rosina “ha de estar cada vez más atenta a los jóvenes y ha de representar una experiencia positiva en su vida para poder ser elegida por ellos”. “Necesitamos jóvenes audaces”, continuó, citando al Papa Francisco, “conscientes de ser un valor para el mundo”.

Los delegados, seguidamente, se dividieron en grupos de trabajo, según las áreas lingüísticas, para profundizar las pistas sugeridas por los responsables del Sínodo, a quienes enviarán un breve informe. La Santa Misa congregó a todos y concluyó la jornada, recordando, como hizo Mons. Fabene en su homilía que “el encuentro con Jesús no es la meta, sino el punto de partida para hacer que nuestras vidas sean un don”..

From Krakow to Panama Day 2