12 de abril de 2017
#Krakow2Panama

Los jóvenes polacos entregan la cruz de las JMJ a los panameños

El Encuentro sobre las JMJ organizado en colaboración con el Sínodo de los Obispos ha terminado

“Una celebración con un doble sabor”, la que tuvo lugar en la plaza de San Pedro el 9 de abril, Domingo de Ramos, cuando el Papa Francisco abrió la Semana Santa con la Misa de la Pasión del Señor. Un sabor “dulce y amargo” al mismo tiempo, una celebración “alegre y dolorosa” porque nos hace revivir la fiesta improvisada por los discípulos de Jesús que lo aclaman a su entrada en Jerusalén como rey, y al mismo tiempo ya se abre la vía dolorosa de su pasión y muerte. 

La dulzura y la amargura, la alegría y el dolor estuvieron muy presentes en la plaza de San Pedro, donde había muchos jóvenes presentes, y todos los delegados del encuentro “De Cracovia a Panamá. El Sínodo en camino con los jóvenes”, que terminó con esta celebración. Un evento del que ya se puede hacer un balance positivo, por la manera en que se ha desarrollado, por los jóvenes que participaron, por la colaboración con la Secretaría del Sínodo de los Obispos, por su alcance y difusión en los medios. El domingo por la mañana el hashtag # Krakow2Panama, lanzado por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida para el Encuentro, alcanzó, en Polonia, el sexto lugar entre los más utilizados. 

 

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La nota dulce y alegre de la celebración en la plaza de San Pedro fue el ver que hay jóvenes que siguen a Jesús, y que se comprometen para seguir su ejemplo. La amargura y el dolor del relato de la Pasión del Señor, por otra parte, se hicieron aún más vivas en el Ángelus, cuando el Papa Francisco oró, no sólo por las víctimas del reciente atentado en Estocolmo, sino también por las matanzas que tuvieron lugar en Egipto, precisamente en esos mismos momentos.

Pero el camino de los jóvenes continua, la Iglesia tiene puesta la mirada sobre ellos y quiere estar atenta a su voz, en este tiempo de preparación de la Asamblea del Sínodo de los Obispos de 2018 sobre el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, un evento que marcará la pauta para toda la preparación de las próximas Jornadas. Al final de la Misa, la cruz de las JMJ, peregrina a través los continentes junto a la imagen de Maria Salus Populi Romani, fue entregada por la juventud de Cracovia a los jóvenes de Panamá, con el canto del coro que proclamaba: “¡Nuestra gloria es la cruz de Cristo, en ella está la victoria!” En el segundo semestre de este año iniciará su recorrido entre los jóvenes de América Central.