28 de febrero de 2017
Rubio e Trancanelli

Laicos, esposos, dedicados de lleno al cuidado del prójimo

El Papa Francisco entrega a los fieles dos figuras de santidad ordinaria

La solicitud del Papa Francisco para con la familia, la atención que le ha prestado y le sigue prestando desde el comienzo de su ministerio, pasa también a través de los procesos de beatificación y canonización. Estos ejemplos nos muestran modelos a imitar de santidad conyugal, pues son madres y padres de familia, laicos, trabajadores que han vivido con compromiso, alegría y perseverancia su vocación cristiana.

El 27 de febrero de 2017 fue promulgado el decreto de heroicidad de las virtudes de dos laicos casados, ambos médicos. Se trata de Pedro José Herrero Rubio, de Alicante, médico pediatra, nacido el 29 de abril de 1904 y fallecido el 5 de noviembre de 1978 a 74 años de edad. Su historia también tiene que ver con la Guerra Civil española, durante la cual fue encarcelado. No tuvo hijos, y se dedicó con una especial predilección a los pobres y enfermos, asegurándose de que recibieran tanto la salud espiritual como la salud física. Él no dudó en bautizar a los niños que estaban en peligro de muerte, incluso cuando las familias no eran creyentes.

El otro laico a quien le ha sido reconocida la heroicidad de las virtudes es Vittorio Trancanelli, nacido en Spello, cerca de Asís, en 1944 y fallecido en Perugia – donde ejerció su profesión como cirujano – el 24 de junio de 1998. Enfermó gravemente en 1976, un mes antes del nacimiento de su único hijo natural. Habiéndose curado de su enfermedad se dedicó con su esposa a la acogida, en su casa, con siete niños, algunos de ellos discapacitados, que les fueron confiados en adopción. De esta experiencia nació la asociación “Alle querce di Mamre”, que a día de hoy sigue funcionando. Su gran fama de santidad fue visible en todos los ámbitos de su vida: su familia, su trabajo en el hospital y en la acogida de mujeres y niños con problemas.