21 de noviembre de 2017
Uruguay

Una Iglesia en estado de misión permanente

La visita ad limina de los obispos del país latinoamericano que se enfrenta a un serio proceso de secularización acelerada

Los desafíos a los que debe hacer frente la Iglesia uruguaya no son tan diferentes de los de la mayoría de los países occidentales, pero es tan fuerte su incidencia en la sociedad y la cultura que Uruguay es hoy en día el país más secularizado de América Latina. Sin embargo, la situación ofrece un formidable campo de evangelización, y los Obispos han apostado seriamente por la formación: de los jóvenes y los laicos en general, y especialmente de las familias. Esto es lo que nos compartieron los prelados en su visita al Dicasterio de los Laicos, Familia y Vida, en la mañana del lunes 20 de noviembre.

En un país donde la ley del divorcio fue promulgada en 1907, donde el número de matrimonios está disminuyendo drásticamente en todas partes, y donde la tasa de natalidad roza el límite, la Iglesia se empeña en la preparación de los jóvenes al matrimonio, en prestar más atención a la pastoral familiar, en el acompañamiento e integración en la comunidad cristiana de personas que acarrean experiencias de matrimonios fracasados o de abortos.

Las leyes del país no ayudan a entrar en una cultura de protección familiar y de la vida, pero la Iglesia reacciona y hace oír su voz, como ocurre por ejemplo con la campaña promovida para defender el derecho a la objeción de conciencia del personal médico contra el aborto.

Sin embargo, las preguntas de los obispos se centraron en los jóvenes, y los superiores del Dicasterio, gracias a estas preguntas, abordaron el tema de la pastoral juvenil y de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Para los jóvenes, la Iglesia uruguaya es de alguna manera la precursora de la Iglesia Universal, con una Jornada Nacional de la Juventud que tiene una larga tradición, ya que se celebrará el próximo año el cuarenta aniversario.

Ad limina visit of Bishops from Uruguay - 20 November 2017