22 de agosto de 2018
Encuentro mundial de las familias

Matrimonio Villaseñor (familia numerosa), “ninguna familia es perfecta, se requiere maduración en la capacidad de amar”

"El matrimonio es una combinación de alegrías y privaciones, tensiones y reposo, sufrimiento y liberación, satisfacción y búsqueda, incomodidad y alegría. Ninguna familia es una realidad perfecta, requiere una maduración gradual en su capacidad de amar". Así habló José Luis Villaseñor, quien intervino esta mañana con su esposa Verónica, miembro de familias numerosas mexicanas, en el panel de hoy dedicado al matrimonio como una forma de alegría, en el marco del Encuentro mundial de las familias, que se está celebrando en Dublín. Volviendo a su historia, el matrimonio Villaseñor recordó uno de los momentos más difíciles, la muerte de dos hijos en un accidente de tráfico. Durante sus 36 años de matrimonio, "tuvimos la oportunidad de acompañar a otros matrimonios que han pasado por situaciones difíciles, siempre con la clara idea de que el matrimonio es un sacramento indisoluble -dijeron-. Por desgracia, en estos tiempos, hay muchas parejas jóvenes que ven el matrimonio como algo desechable y reemplazable”. Un compromiso que surgió de la participación en grupos comprometidos contra la difusión de ciertas prácticas como el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo, hasta el punto de ser nombrados miembros del Pontificio Consejo para las Familias. Citando un estudio reciente sobre el matrimonio en México, la pareja Villaseñor señaló que el 90.7% de los encuestados cree que la familia es muy importante. "En la mayoría de los casos, hay familias felices derivadas de un matrimonio fortalecido y unido, aunque puedan darse estrecheces económicas”. Por último, una consideración a la luz de su experiencia personal. "Hemos podido comprobar que cuando un matrimonio se centra en la educación de los hijos y se preocupa por la transmisión de la fe y la educación ética, los niños aprenden a vivir con mayor seguridad, armonía y son más felices”.