26 de septiembre de 2018
Dicasterio

Las ‘buenas prácticas’ en la promoción y formación de los fieles laicos

“Ampliar nuestra comprensión de las condiciones actuales de los fieles laicos” y “extender la mirada a los rincones cada vez más secularizados de la sociedad que fácilmente pasan desapercibidos cuando se habla de la vida de la Iglesia”

El card. Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los laicos, la familia y la vida, introduce esta tarde en Roma los trabajos del encuentro internacional “Promoción y formación de los fieles laicos. Buenas prácticas” promovido por el Dicasterio, y explica los objetivos de éste último. Tres jornadas de debate (26-28 de septiembre) con unos 40 representantes de 15 Conferencias episcopales sobre el tema de la formación de los laicos para tener una visión de conjunto de los diferentes continentes. Esta mañana los participantes estuvieron presentes en la audiencia general del Papa Francisco en la Plaza de San Pedro. "No podemos limitarnos a lo que ya está dentro del ámbito de la Iglesia –dijo el cardenal Farrell-, tendríamos que empezar por ofrecer apoyo a nuestros hermanos y hermanas en Cristo, que quizás no tienen la organización o los recursos para iniciar programas e iniciativas dirigidos a lograr la misión de evangelización". Después de recordar el origen del Dicasterio, creado en 2016, como fruto de la fusión de los anteriores Pontificios Consejos para los laicos y para la familia, el prefecto subraya su misión: "promover en los fieles laicos la conciencia de su corresponsabilidad, en virtud del Bautismo, en la vida y en la misión de la Iglesia". En este nuevo periodo, la intención de la Santa Sede es "centrarse más en las parroquias locales, donde muchos fieles laicos, especialmente los que no forman parte de ningún movimiento eclesial, se encuentran con el Señor y su Iglesia".

Para el Papa Francisco el papel de los laicos en la Iglesia "es tan importante como el del clero y, por lo tanto, debe recibir el debido respeto y aprecio. Estamos llamados a dejar que los laicos sean laicos y los sacerdotes sean sacerdotes”. El Papa, en varias ocasiones, recordó el prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, "subrayó la importancia de los fieles laicos y la necesidad de evitar la clericalización", y, antes que él, san Juan Pablo II  habló del peligro de la clericalización de los laicos y la secularización del clero. A la luz de la "reciprocidad entre clero y laicos", surge la invitación a "compartir algunas formas particulares" en las que se vive la misión de evangelización y a "explorar áreas en las que la Iglesia pueda ofrecer más apoyo". Siempre respetando las "diferencias culturales que inevitablemente requieren métodos y enfoques diferentes para tratar la promoción y la formación de los laicos en las diferentes partes del mundo". Con vistas a la misión evangelizadora, "primero debemos adquirir las herramientas y la preparación necesarias. Y para ofrecer preparación a los fieles laicos, ¿qué mejor lugar que las parroquias locales que frecuentan?”

Al final de la jornada, en su homilía durante la celebración eucarística, el cardenal recordó que el Señor quiere, ante todo, "que nos situemos en una perspectiva misionera". Sabéis bien que uno de los mayores deseos del Papa Francisco es que una nueva mentalidad misionera entre en la Iglesia a todos los niveles. Se trata de adquirir una nueva mentalidad, una nueva mirada para dirigirse a los que aún no han sido alcanzados por el Reino de Dios”. En este sentido, debemos "entender la promoción y la formación de los fieles laicos como un camino que, en última instancia, tiende a la formación de discípulos misioneros, por usar una expresión que le gusta mucho al Papa Francisco”.