27 de octubre de 2018
#Synod2018

Sínodo de los jóvenes: perlas sobre la familia

De los informes de los "círculos menores" sobre las tres partes del Instrumentum laboris, hemos escogido algunas "perlas" que muestran el vínculo único entre la pastoral familiar y la de los jóvenes; sobre todo la conciencia de que la familia es el recurso estratégico no sólo para la pastoral juvenil, sino para la misma evangelización de la Iglesia.

 

 

Sobre la primera parte

Italiano B

A menudo la crisis en el mundo de la juventud refleja sobre todo la crisis en el mundo de los adultos, desde las familias hasta las comunidades que deberían acoger y acompañar a los jóvenes. Si a veces se tiene la percepción de caminar en la noche, no por ello deja de haber muchas señales de aurora, lo que fomenta la confianza y la esperanza. Debemos tener en cuenta las debilidades que experimentan los jóvenes, desde las relacionadas con el contexto de las familias heridas o en dificultades económicas, hasta las de los temores e inseguridades sobre el futuro.

Inglés D

En cuanto a la paternidad y maternidad espiritual, muchos sintieron que esta imagen expresa poéticamente lo que los jóvenes quieren y esperan de la Iglesia. Quieren mentores, guías, amigos espirituales dispuestos a caminar con ellos. Especialmente en un momento en que, al menos en Occidente, la familia está en crisis, esta relación de confianza entre los jóvenes y los padres y madres en el orden espiritual es de fundamental importancia. Uno de los miembros africanos de nuestra comunidad nos recordó que en muchas lenguas africanas no hay palabras para decir primo, tío o tía, porque en la familia todo el mundo es considerado hermano y hermana. Este mismo tipo de unidad y asociación debería caracterizar la vida de la Iglesia.

Inglés C

Un desafío al que hay que plantar cara es el número de jóvenes provenientes de familias monoparentales (en algunas sociedades es muy alto) con el consiguiente desconocimiento del significado de la maternidad o paternidad. Para el joven, la centralidad de la familia es fundamental, pero se necesita una aldea entera para criar a un niño. Si hay comunidades que apoyan a las familias, entonces las familias pueden ofrecer una buena vida a sus hijos. La Iglesia debe ser una familia.

Portugués

Subrayamos el papel fundamental de la familia en la vida de los jóvenes y la crisis de identidad de los roles paterno y materno, reconociendo la frecuencia con que la Iglesia ofrece a los jóvenes experiencias de familia, paternidad y maternidad.

Francés A

El Instrumentum laboris menciona el vínculo entre este sínodo y los dos anteriores sobre la familia (n. 11). Sin embargo, queremos que este vínculo quede mejor ilustrado y reafirme la importancia de la familia, como unión estable entre un hombre y una mujer, ambos abiertos al don de la vida, ya que la forma en que los jóvenes se construyen depende, en gran medida, de lo que reciben o no reciben de su familia. De la misma manera es necesario valorar el ideal familiar, mostrando que la vida en pareja y en familia, tal como la propone la Iglesia, es posible, y que es un camino hacia la realización de su vocación. Asimismo, como la familia no es una abstracción, hay que recordar que si las familias se dejan absorber por el modelo individualista imperante, corren grandes riesgos. Las familias que permanecen fieles a su misión son aquellas que, pacientemente, con el paso del tiempo, aprenden a acogerse a sí mismas, padres e hijos, a aceptar la vida en todas sus formas y a dar testimonio de su amor, comprometiéndose con la justicia y la dignidad de todo ser humano, especialmente de los más frágiles. Es, indudablemente, por estas razones que la mayoría de los jóvenes siguen apegados al valor de la familia.

 

 

 

Sobre la segunda parte

Inglés B

El acompañamiento normal tiene lugar inicialmente en la familia. Por lo general, los padres son las personas que mejor conocen a sus hijos, y también son aquellos en quien confían los hijos. La raíz de la palabra acompañar es "cum-pane", o "compartir el pan": es compartir la vida cotidiana; los padres, los hijos y los amigos se encuentran en esta condición privilegiada. La familia es el lugar del acompañamiento normal; de ella derivan otras formas de acompañamiento, como el espiritual, psicológico o el del sacramento de la Reconciliación. Existe una demanda generalizada de acompañamiento específico para los novios o recién casados, similar a la de los religiosos y a la de los que se preparan para el ministerio ordenado. Para la mayoría de los jóvenes de la Iglesia, el camino vocacional conduce al matrimonio y a la vida familiar. Estos jóvenes necesitan ser acompañados en el discernimiento de su vocación al matrimonio. De la misma manera, necesitan acompañamiento mientras se preparan para la vida matrimonial y luego viven sus alegrías y dificultades.

 

 

Sobre la tercera parte

Inglés D

Los jóvenes anhelan la santidad de vida y quieren una formación concreta que les ayude a seguir el camino de la santidad. Las virtudes clásicas, tanto cardinales como teologales, deben ser enseñadas y los hábitos que sirven para inculcarlas han de ser fomentados. Este es un tema que está muy presente en el corazón del Papa Francisco, ya que se desarrolla de manera más amplia en el séptimo capítulo de Amoris laetitia. Allí el Santo Padre especifica también que la familia es el lugar privilegiado donde tiene lugar esta formación fundamental en la santidad.

Inglés A

Entre las áreas de acción pastoral se señaló una guía práctica para padres y abuelos como "primeros maestros" de jóvenes y para la familia, que es "la pequeña Iglesia", "la escuela del amor y de la humanidad", así como una mayor contribución de las mujeres, las familias y los jóvenes líderes laicos en la formación de los seminarios.

Español B

Cuando acompañamos a los jóvenes para que descubran la voluntad de Dios en su vida es bueno que la vocación “fundante” al amor que han recibido, tengan la oportunidad de concretarla con un acompañamiento adecuado por parte de la Iglesia. La pastoral juvenil les propone un proyecto de vida desde Cristo: la construcción de una casa, de un hogar edificado sobre roca (Cf. Mt 7). Ese hogar, ese proyecto para muchos de ellos se concretará en el matrimonio y en la caridad conyugal. Es por ello, necesario que la pastoral juvenil y familiar tengan una continuidad natural, trabajando de manera coordinada e integrada entre ambas pastorales y las demás pastorales afines (vocacional y catequética), para poder acompañar adecuadamente el proceso vocacional. 

Francés A

La familia es el punto de partida del camino que conduce al encuentro con Cristo. Por lo tanto, no se puede pensar en la pastoral juvenil independientemente de la pastoral familiar. Dependiendo del país, todas las familias están experimentando dificultades. No todas son iguales y a menudo son consecuencia del contexto social y político, pero creemos que existe un gran desafío para el crecimiento humano y espiritual de los niños y jóvenes. Habría sido interesante, por tanto, invitar a las familias (padres e hijos) y a las parejas jóvenes al Sínodo, que habrían podido dar testimonio de la manera en que tratan de vivir el sacramento del matrimonio y la educación de sus hijos.