08 de noviembre de 2018
Laicos

Un "nuevo tiempo" para los hombres y mujeres de la Iglesia latinoamericana

El secretario padre Awi Mello participó en el Congreso continental de laicos y laicos en Brasil

La carta de Papa Francesco al Cardenal Marc Oellet, Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, enviada el 19 de marzo de 2016, sobre la participación de los laicos en la vida pública provocó una reacción inmediata en el laicado del continente. Con el objetivo principal de profundizar los contenidos de la carta y promover la “nueva hora” del laicado en la Iglesia latinoamericana y caribeña, el Departamento de Vocación y Ministerios de la Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe (CELAM) promovió durante dos años diversos congresos regionales que prepararon el Congreso Continental de Laicos y Laicas, realizado de 1 a 4 de noviembre de 2018, en São Paulo, Brasil.

El Congreso, del cual participó el P. Alexandre Awi Mello, Secretario del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, contó con la presencia de la mayoría de las Conferencias Episcopales del continente, representadas por los coordinadores de los Departamentos de Laicos de las mismas (u organismos equivalentes) y por los directivos de los Consejos Nacionales de Laicos, donde existen. Además del intercambio sobre la realidad de cada país, sus iniciativas y acciones referidas al laicado, el congreso presentó un análisis de la realidad latinoamericana (Profa. Dra. Moema Miranda, Brasil), acompañado de una iluminación sobre el laicado en la eclesiología del Vaticano II (Mons. Francisco Niño, Secretario General Adjunto del CELAM, Colombia), en las Conferencias Generales del CELAM (Prof. Cesar Kuzma, Brasil) y en el pontificado de Papa Francisco (Profa. Emilce Cuda, Argentina), concluyendo con propuestas concretas para continuar cultivando el espíritu de diálogo, comunión y misión en el laicado latinoamericano.

P. Alexandre Awi Mello valoró mucho la iniciativa: “Además de ser una ocasión para conocer mejor la organización eclesial del laicado latinoamericano, el intercambio de experiencias, iniciativas y buenas prácticas enriqueció a todos los participantes, que enfrentan desafíos semejantes y, desde el protagonismo laical, desean ser una “Iglesia en salida” al servicio de los más necesitados, especialmente en la vida pública. Tuve también la oportunidad de presentar el trabajo del dicasterio respecto a la promoción y formación del laicado, colocando el mismo a disposición de los diversos organismos presentes.”