09 de julio de 2018
Jóvenes

Un nuevo capítulo para el Centro internacional “San Lorenzo” de Roma

La Comunidad Emmanuel le pasa el relevo a la Comunidad Shalom, que se ocupará del centro a partir de ahora

Hace unos días el P. Alexandre Awi Mello, secretario de nuestro Dicasterio, presidió la misa de clausura del año académico en el Centro Internacional Juvenil "San Lorenzo" de Roma. La celebración fue una ocasión de acción de gracias por los más de treinta años de servicio prestados por la Comunidad Emmanuel al Centro. En su homilía, refiriéndose al Evangelio del día, el padre João Chagas, responsable de la Sección Jóvenes del Dicasterio, recordó que "un árbol se reconoce por sus frutos". Destacó también que los numerosos frutos e inspiraciones surgidas en el Centro "San Lorenzo" han ayudado a descubrir la identidad y la misión de la Comunidad Emmanuel, así como la importancia de este lugar, cuya existencia se debe al Papa Juan Pablo II en 1983. Recordó, entre otras cosas, las muchas horas de oración y adoración con los jóvenes, las conversiones y el discernimiento vocacional, los encuentros con obispos y cardenales de la Curia romana, las obras de caridad y la evangelización en las plazas de Roma. El Centro Internacional Juvenil "San Lorenzo" fue inaugurado el 13 de marzo de 1983 en Via Pfeiffer 24, en las inmediaciones de la Plaza de San Pedro.

Creado por expreso deseo del Papa Juan Pablo II, que lo llamó "un caldo de cultivo para la formación de verdaderos jóvenes cristianos", el Centro se ha convertido en un hogar para muchos jóvenes que han llegado a Roma desde diferentes países y continentes. Nacido en el año del Jubileo extraordinario de la Redención, se ha convertido en un símbolo de la atención del Santo Padre a los jóvenes y de la custodia de la Cruz del Jubileo ofrecida por el Papa a los jóvenes en 1984. El Centro sigue siendo considerado el símbolo principal de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Durante los últimos treinta años la comunidad internacional Emmanuel ha servido al Centro, animando oraciones y promoviendo actividades con jóvenes de diferentes países. Esta misión se confía ahora a la Comunidad Shalom, que comenzará su servicio en otoño.