14 de mayo de 2018
Mujer y trabajo

Hombre y mujer: hablar y aliarse

El pasado 4 de mayo, el p. Alexandre Awi Mello presentó los trabajos de la conferencia "El valor añadido de las mujeres entre empresa, familia y sociedad".

El Secretario del Dicasterio realizó una ponencia bien estructurada sobre los temas de la ecología integral ("necesariamente ligada a la esencia de lo humano"), de la familia ("hoy en día, a las familias se las deja solas con sus dificultades") y de la responsabilidad ("estamos viviendo un momento de crisis en muchos sectores, pero también de nuevas oportunidades"). Después de los discursos de los oradores, Marta Rodríguez, de la sección Mujer del Dicasterio, concluyó con una reflexión a partir de tres consideraciones basadas en el magisterio pontificio de las Mulieris Dignitatem y de algunas expresiones del Papa Francisco: la igualdad de oportunidades y la igualdad de derechos entre hombres y mujeres son necesarias, pero no es suficiente afirmar la diferencia es necesario, pero no es suficiente; queremos avanzar hacia una verdadera alianza, pero todavía queda mucho camino por recorrer. El Papa Francisco ha afirmado que “la alianza del hombre y de la mujer está llamada a tomar en sus manos la batuta de toda la sociedad. Esta es una invitación a la responsabilidad por el mundo, en la cultura y la política, en el trabajo y en la economía; y también en la Iglesia. No se trata simplemente de la igualdad de oportunidades o del reconocimiento recíproco. Se trata, principalmente, del acuerdo de los hombres y las mujeres sobre el sentido de la vida y sobre el camino de los pueblos. (…) Hablarse y aliarse, porque ninguno de ellos —ni el hombre solo, ni la mujer sola— es capaz de asumir esta responsabilidad”. A su vez la subsecretaria Gabriella Gambino dijo que: “La calidad y la cantidad de tiempo que se pasa en la familia influyen en gran medida en la serenidad de la mujer y en su rendimiento en el mundo laboral. El mundo de la empresa debería partir del supuesto de que la maternidad no es un obstáculo, sino un recurso que desarrolla habilidades sociales y otras competencias relevantes para el mundo del trabajo". Por ello, "la igualdad de oportunidades debe arraigarse en una alianza hombre-mujer capaz de respetar las especificidades y peculiaridades de la diferencia. Es un camino inexplorado en términos concretos, que podría traducirse en un verdadero respeto por las mujeres en el mundo laboral”.