05 de diciembre de 2019
Laicos

Bautizados y enviados

El secretario, P. Awi realizó una ponencia en la Universidad Urbaniana sobre “La vocación evangelizadora de los laicos y de los movimientos eclesiales”

El secretario de nuestro Dicasterio, el padre Alexandre Awi Mello, ha participado recientemente en la conferencia internacional “De la Maximum illud a la Evangelii gaudium. Sobre la urgencia de la transformación misionera de la Iglesia”. El evento, organizado en la Pontificia Universidad Urbaniana por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, tenía como objetivo hacer presente la celebración del centenario de la Carta apostólica “Maximum illud” de Benedicto XV, que refleja una formidable demostración de la conciencia de toda la Iglesia de tener que “volver a calificar evangélicamente” su misión en el mundo.

El padre Awi habló sobre el tema “Bautizados y enviados. La vocación evangelizadora de los laicos y de los movimientos eclesiales”. El padre Awi explicó que la conversión a esta dinámica puede recibir impulso y motivación “desde arriba”, es decir, “del Papa y de la jerarquía, pero sólo será eficaz si llega al corazón y a la vida de todos los fieles, es decir, solamente se puede realizar “desde abajo”, especialmente a partir de la vida de los cristianos comunes, de los fieles laicos, siempre y cuando estos sean conscientes de su naturaleza misionera”.

En este sentido, “un claro compromiso misionero” se da en la “gran mayoría de los movimientos” que, “buscando siempre la necesaria comunión con los obispos y con el Papa, manifiestan la universalidad de su llamada misionera al servicio de la Iglesia particular y universal. La sólida presencia de los laicos en estos nuevos movimientos les confiere así mismo un tono laical especial, en relación con los ámbitos de la promoción humana y del anuncio de la fe, a partir, precisamente, de las experiencias fundamentales de la vida, como el matrimonio y la familia, el nacimiento, la muerte, el trabajo y la búsqueda del bien común o la lucha por la justicia”.

Finalmente, el secretario se refirió a la figura de María como “laica en un movimiento misionero” y, por consiguiente, exhortó a los laicos y a los movimientos eclesiales “a mantener la mirada fija en María para que, en su escuela, puedan seguir aprendiendo el verdadero significado de ser ‘bautizados y enviados’ para cumplir su misión evangelizadora en el mundo”.