29 de mayo de 2019
Visitas ad limina

Laicos católicos, misioneros de Cristo en el ámbito público

Estos días, en Roma, los obispos filipinos están realizando su visita ad limina. El pasado 20 de mayo nuestro Dicasterio acogió al primero de los tres grupos. Entre los muchos temas tratados, destacamos en particular el de los jóvenes. Los obispos recordaron cómo, ante las celebraciones en 2021 del V centenario de la evangelización de Filipinas, la Conferencia Episcopal había iniciado en 2013 un camino de preparación espiritual titulado “Nueve años para la evangelización”. Desde entonces, cada año, siempre han elegido un tema para profundizar. Este año se dedicó a los jóvenes porque -dijeron los obispos- los jóvenes piden que la Iglesia los escuche. Los obispos también compartieron con alegría la experiencia de la Jornada Nacional de la Juventud, celebrada del 23 al 26 del pasado mes de abril en la Arquidiócesis de Cebú, invitación que aceptaron 12.000 jóvenes provenientes de todo el archipiélago.

Otro tema abordado por los obispos fue el del género. Los pastores expresaron su preocupación por el avance de la ideología de género en su país, un fenómeno contra el cual las generaciones más jóvenes no están suficientemente protegidas. En este sentido, se invocó la urgencia de un cambio de mentalidad y la superación del tabú en torno al tema de la sexualidad, así como la necesidad de formar a padres y educadores para que puedan hablar de la sexualidad con serenidad y competencia.

Según los prelados, otro peligro que se cierne sobre Filipinas hoy en día y que amenaza seriamente su futuro es el auge de la cultura de la muerte. Muchos filipinos ven con buenos ojos la reintroducción de la pena de muerte incluso para los delitos comunes, especialmente en estos tiempos en los que las ejecuciones sumarias extrajudiciales están muy extendidas en el país bajo el pretexto de la lucha contra las drogas y la delincuencia. Además, la otra cara de esta cultura letal se encuentra en los llamados “proyectos de ley D.E.A.T.T.H.S.” que el gobierno está a punto de lanzar. De cara a estas “leyes de la muerte” - una expresión en la que el acrónimo DEATHS significa Divorce (Divorcio), Abortion (Aborto), Total Reproductive Health (Salud Reproductiva), Homosexuality (Uniones homosexuales), Sex Education (Educación Sexual)- la Iglesia filipina se pregunta cómo ser profética sin encontrarse con la acusación de interferencia en la política. En este frente, los laicos católicos, si están adecuadamente preparados en la enseñanza de la Iglesia, pueden hacer su propia contribución específica, iluminando el debate público con la luz del Evangelio.

Ad limina visit - Bishops from Philippines