24 de enero de 2019
JMJ 2019

Panamá: Francisco conquista a los jóvenes

El día de la llegada del Santo Padre a Panamá, las JMJ cobran vida con las actividades de los grupos de peregrinos: además de las catequesis tienen lugar diálogos fecundos entre los jóvenes y sus obispos sobre el tema de las Jornadas: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Aparte de esto también hay festivales, acontecimientos espirituales, artísticos, musicales y teatrales, exposiciones o simplemente la celebración del encuentro de jóvenes de diferentes naciones, lenguas y culturas, con una sola fe y una misma esperanza en común.

Algunas cifras oficiales: más de 100.000 peregrinos de 156 países se inscribieron en las JMJ, entre ellos

480 obispos y varios miles de sacerdotes.

Las catequesis son impartidas por 380 obispos, en 137 lugares y en 25 idiomas diferentes.

El servicio de las JMJ está garantizado por 20.000 voluntarios nacionales y 2.445 voluntarios internacionales.

2.500 periodistas están acreditados.

¡Y ahora finalmente el Papa Francisco está en Panamá! Todos los peregrinos –aún más todo el país y, se puede decir, toda Centroamérica- lo esperaban con alegría y esperanza. Y el Santo Padre respondió inmediatamente a esta expectativa rompiendo el protocolo y sumergiéndose en la multitud que esperaba en el aeropuerto, tomando a un niño en sus brazos, dando a todos su sonrisa y su bendición.

Después de diez horas de viaje no se habían programado discursos, pero una sonrisa - y una sonrisa del Papa Francisco - vale más que mil discursos.

 

Entre la memoria y el cambio

El día anterior, la gran Misa de apertura, presidida por Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, Arzobispo de Panamá y celebrada en el maravilloso marco del "Cinturón Costero", a orillas del Océano Pacífico, reunió a los jóvenes peregrinos; se estima que estuvieron presentes 150.000 peregrinos de 140 países diferentes. Mons. Ulloa dio las gracias a todos los participantes: “¡Panamá los recibe hoy con el corazón y los brazos abiertos!  Este país ha hecho todo lo posible para que cada uno de ustedes pueda tener un encuentro con Jesucristo, el Camino, la Verdad y la Vida”.

Después de haber encomendado las JMJ a la protección de María - Santa María la Antigua, patrona de Panamá - el arzobispo continuó su homilía: “Gracias Papa Francisco por la confianza que nos has dado y por la oportunidad dada a los jóvenes de las periferias existenciales y geográficas”.

Mons. Ulloa se mostró convencido de que los jóvenes no se dejan impresionar fácilmente por los eslóganes, sino que buscan testimonios auténticos, promoviendo el diálogo intergeneracional promovido por el Papa Francisco. Así mismo recordó el reciente encuentro de jóvenes indígenas y descendientes de esclavos africanos y  su empeño por la memoria y el cambio.

Mostró a los jóvenes el camino de la santidad: “No tengamos miedo queridos jóvenes, tengamos el coraje de ser santos en el mundo de hoy, con esto no renuncian a su juventud o su alegría; todo lo contrario, mostrarán, como lo están haciendo durante este tiempo, al mundo que es posible ser santo y ser feliz con tan poco, porque Jesucristo, la razón de nuestra felicidad, ya nos ganó la vida eterna, con su Resurrección”.

Después de la Misa, en el mismo escenario, tuvo lugar un espectáculo con la participación de algunos de los más famosos artistas panameños.