28 de enero de 2020
La riqueza de los años

El Meeting Point en la Sala de prensa

Mañana comienza el Primer Congreso Internacional de pastoral para los ancianos

“El Congreso de los próximos días es sólo el primer paso de un camino que imaginamos no será corto: muestra que hay en la Iglesia un número bastante grande de personas que aman a los ancianos y se preocupan por ellos; que hay muchos ancianos que viven su vejez dando su tiempo y su corazón al servicio de sus comunidades y de los más pobres. Es un rostro misericordioso de la Iglesia y estamos felices de poder mostrarlo”. De esta manera, Vittorio Scelzo, de la Oficina para la Pastoral de los Ancianos de nuestro Dicasterio, ha hablado esta mañana en la Sala de Prensa de la Santa Sede en el Meeting Point con los periodistas en vísperas del Primer Congreso Internacional de Pastoral para los Ancianos que comienza mañana en el Centro de Congresos "Augustinianum".

Hasta la fecha, continuó Vittorio Scelzo, "tenemos la sensación de que la atención a la pastoral de los ancianos es una preocupación que se extiende de manera desigual en las distintas iglesias locales. Tampoco creemos que esté más presente en lugares donde el número de personas mayores -como en Europa- ya supera el 20% de la población".

Por este motivo, explicó, “se tomó la decisión de crear una oficina dedicada a la atención pastoral de los ancianos y de convocar este congreso, que nace precisamente del deseo de promover una nueva cultura pastoral de amor y respeto a los ancianos. Por eso, nos hemos comprometido a iniciar un dialogo en este sentido con nuestros interlocutores naturales, es decir, las conferencias episcopales nacionales. Nos reconforta el hecho de que, después de haberlas contactado individualmente, muchas de ellas han decidido enviar a sus representantes aquí, a Roma, y además alguna de ellas como, por ejemplo, la de Corea del Sur ha decidido abrir una oficina dedicada a la pastoral de los ancianos siguiendo nuestra invitación".

Daniela Drei de la Asociación Comunidad Juan XXIII, que dirige la "Casa de los Abuelos" recordó dos máximas de Don Oreste Benzi: "La acogida de los ancianos es el corazón de los hijos" y "Hagamos de cada anciano un abuelo" son "las dos frases-pilar de nuestro trabajo, orientado a apoyar a las familias que mantienen a sus ancianos en casa y a favorecer el intercambio entre generaciones. Los ancianos necesitan sentirse útiles y capaces de dar algo más. En nuestra opinión - aclaró - crear oportunidades de encuentro con otras generaciones es un valor añadido".

La hermana Terezinha Tortelli, que se ocupa de la pastoral de los ancianos en Brasil, subrayó que tal evento es "útil para conocer cómo se comportan otras oficinas de pastoral de los ancianos en el mundo. El Papa Francisco da una enorme importancia a los ancianos y esto nos afecta profundamente a todos los que estamos involucrados en la pastoral dedicada a ellos".

Para el Padre José Ignacio Figueroa de "Vida Ascendente": "Los ancianos son parte de la Iglesia y por lo tanto son protagonistas de la pastoral de la Iglesia": "Los ancianos no sólo evangelizan y transmiten la fe en la familia, sino que colaboran en miles de actividades... Los ancianos son -como ha subrayado a menudo el Papa Francisco- un pozo inagotable de experiencia y sabiduría que no debemos descartar".

El Congreso, que contará con la participación de unas 550 personas de todo el mundo, será también transmitido en streaming.