06 de marzo de 2021
Ancianos

Vidas frágiles, vidas preciosas

Discurso de Gabriella Gambino en la COMECE sobre "Los ancianos y el futuro de Europa"
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El 1 de marzo, la Prof. Gabriella Gambino, Subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, participó en el webinar “Los ancianos y el futuro de Europa”, organizado a través de una plataforma online por la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (Comece) y la Federación de Asociaciones de Familias Católicas de Europa (Fafce), para reflexionar sobre las implicaciones de la pandemia para las personas mayores, a menudo vulnerables en nuestra sociedad, pero que son interlocutores activos y fuente de esperanza para las generaciones más jóvenes. El motivo del seminario web fue la reciente publicación del documento conjunto Los ancianos y el futuro de Europa, sobre el papel de los ancianos y las personas mayores en el contexto de la pandemia y el cambio demográfico en el viejo continente.

“La vida es un don, siempre, incluso cuando nos volvemos más frágiles”; “una sociedad que envejece no sólo conlleva desafíos, sino también oportunidades de desarrollo”, subrayó Gambino en su discurso pronunciado en inglés en presencia del cardenal Jean-Claude Hollerich, presidente de la Comece, y de los participantes.

“En Europa debemos actuar de forma más cohesionada e inclusiva y tomar decisiones que faciliten la solidaridad intergeneracional, porque, sin ella, no puede haber un verdadero desarrollo”, concluyó la Subsecretaria, quien reiteró que “la cultura individualista y utilitarista que nos impide valorar la vejez es la misma que no nos permite apreciar la vida no nacida”. El quid de la cuestión, desde el punto de vista cultural y social, radica de hecho en la estrecha relación que existe entre el envejecimiento de la población y el invierno demográfico, como también subrayó el Papa Francisco en "Fratelli tutti". En esta perspectiva, es imprescindible repensar la forma de plantear las intervenciones a favor de la maternidad, ya que reducirla a una decisión autorreferencial hace cada vez más difícil que las mujeres acojan la vida con confianza y valentía.

Para terminar, habló de la imagen del carbón y del diamante, elementos químicamente idénticos, pero con una estructura molecular muy diferente: el primero, de hecho, sofoca la luz, el segundo la refleja. De ahí la invitación a ser como diamantes "para reflejar y potenciar el sentido de lo que ocurre e iluminar las decisiones de aquellos que están llamados a actuar".