23 de agosto de 2018
Encuentro mundial de las familias

Mons. Tighe (Pcc), “el deporte forma privilegiada para transmitir los buenos valores”

“Si el deporte puede lograr su objetivo de comprometerse e incluir a todos, ayudará a inspirar una visión de solidaridad que ofrezca esperanza a toda la humanidad”. Así lo dijo esta mañana mons. Paul Tighe, secretario del Pontificio Consejo para la Cultura, en el panel dedicado a la relación entre familia y deporte, en el marco del Encuentro mundial de las familias, que se celebra en Dublín. Centrándose en el compromiso de la Fundación Ssh, mons. Tighe destacó su compromiso de "crear una asociación entre los líderes religiosos, los representantes de la sociedad civil, las organizaciones internacionales y los responsables directos del gobierno de los diferentes deportes". El objetivo es "garantizar que el deporte realice su potencial como un gran bien humano para promover la prosperidad de los individuos y de las sociedades". "En particular, Ssh se compromete a destacar los 6 principios de compasión, respeto, amor, iluminación, equilibrio y alegría. Estos principios son inherentes al deporte además de ser relevantes para todos los aspectos de la vida humana”. La convicción del secretario del Pontificio Consejo para la Cultura es que "el deporte tiene una capacidad privilegiada, y probablemente una responsabilidad concomitante, para dar a conocer y fomentar la búsqueda de estos principios y valores, gracias a su centralidad en la vida de tantas personas y su alcance global". Los modelos son, por lo tanto, los deportistas. "La fama y la popularidad de muchos deportistas les dan una oportunidad única para modelar y defender los principios”.