Ancianos

La familia en el centro

Segunda sesión del Primer Congreso Internacional "La riqueza de los años".
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"El binomio ancianos y familia es fundamental para comprender el fenómeno del envejecimiento de una población cada vez más numerosa, siempre y cuando se deje claro que cuando hablamos de familia nos referimos a las generaciones que la componen y no sólo a la familia con la que convivimos". Donatella Bramanti de la Universidad Católica del Sagrado Corazón abrió así la nueva jornada de trabajo del Congreso "La Riqueza de los Años" en el Augustinianum. La sesión de la mañana se centró en el tema "La familia y los ancianos": "Los ancianos -dijo Bramanti- constituyen, hoy en día, un recurso importante tanto para las familias como para la sociedad en su conjunto, siempre que logren vivir la transición de manera positiva, junto con las personas que los rodean. Por esta razón - explicó - es importante observar de cerca la manera en que las familias perciben esta fase, cómo se acercan progresivamente, cuáles son los signos premonitorios (si se pueden leer) de esta nueva condición. De hecho, en el momento en que se puede recibir la incomodidad como un nuevo reto para un cambio -concluyó- puede comenzar un período de búsqueda de un nuevo equilibrio".

Maria Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, está segura de que "la convivencia entre diferentes edades no se improvisa": y que, además: "se trata de un camino de apertura al diálogo que debe fascinar a los adultos de una manera siempre nueva, como una educación permanente. Se basa en la comprensión, que es una luz porque da sentido a la vida y abre nuevos horizontes”. En todo esto, según la presidente, Maria Voce, "la llamada del Papa a superar la indiferencia y a dirigir una mirada de estima hacia los demás - los jóvenes hacia los ancianos y viceversa -, más allá de los prejuicios y los clichés, ha marcado la opinión e indica un verdadero signo de los tiempos".

Por último, María Voce esbozó algunos "caminos a seguir" desde la perspectiva del diálogo entre las generaciones: "Salir de los prejuicios y estereotipos, afrontar el reto de los esquemas no definidos, promover el intercambio dinámico y vivir la reciprocidad".

Monique Bodhuin, presidente de "Vie Montante Internationale", subrayó que los ancianos son "testigos, custodios y depositarios de las raíces de la fe entre las generaciones más jóvenes y en la sociedad en general". Al mismo tiempo, son los destinatarios de la atención pastoral de la Iglesia, que debe asumir el compromiso de convertirlos y ayudarlos con amor a salir de las periferias existenciales de sus vidas". Finalmente, la presidente hizo hincapié en la evangelización hablando de ella como, "un viaje a realizar juntos, en nombre de la relación y el encuentro".

Catherine Wiley, presidente de la Catholic Grandparents Association, habló, en la mesa redonda de la mañana, de la necesidad de "alentar la oración dentro de nuestras familias": "Esto nos ayudará a encontrar maneras de nutrir el respeto y el amor mutuos y nos proporcionará una apertura para recibir los dones de la sabiduría y de la experiencia de nuestros mayores. La tecnología actual, aunque a veces sea intrusiva, puede ser el vínculo crucial si las familias están separadas por la distancia”.

Giovanni Paolo Ramonda, director general de la Asociación Papa Juan XXIII, dijo que "las leyes sobre la familia deberían hacerlas los ancianos y los niños. Un pueblo es tal si no deja atrás a los más débiles o, peor aún, los acompaña a una muerte prematura voluntaria. Una sociedad es plenamente humana si cuida de los débiles, los enfermos, los que sufren, y canaliza los recursos hacia estas familias que tienen en su seno a enfermos, ancianos, a veces incluso enfermos terminales. El escándalo de los privilegios y el despilfarro -continuó- debe ser anulado en favor de esta parte de la sociedad para estar del lado de los que no pueden arreglárselas solos". Ramonda desea que cada persona mayor "pueda pasar su vejez en su propio hogar y con su familia, fomentando la vida en el hogar, el apoyo financiero educativo; en el caso en que esto no fuera posible, desarrollando la acogida familiar para que la persona mayor se convierta en su abuelo, recuperando su papel y la posibilidad de amar y sentirse amado". Los ancianos -concluyó- son nuestras raíces, los guardianes de la memoria, de la historia, el eslabón del ciclo vital".

International Elderly Congress - Second day
30 de enero de 2020