10 de febrero de 2020
Laicos

Homilía del padre Awi Mello sobre San Vicente Pallotti: "Su teología del apostolado nos habla de la corresponsabilidad de todos"

La visión profética de San Vicente Pallotti, sobre el papel de los laicos en la realización de su programa de revitalización de la fe, fue el corazón de la homilía pronunciada por el secretario de nuestro Dicasterio, el padre Alexandre Awi Mello, en la iglesia romana del Santísimo Salvador en Onda, con motivo del triduo preparatorio de la fiesta de San Vicente Pallotti.

"Preocupado por el debilitamiento y la insipidez de la fe en todos los estratos de la Iglesia", Pallotti escribió en su tiempo palabras "que pueden describir perfectamente la situación de nuestros días". De hecho, explicó, "la misión de la Unión, fundada por San Vicente Pallotti en 1835 y en tiempos recientes aprobada definitivamente por nuestro dicasterio (todavía como Consejo Pontificio para los Laicos) como 'asociación pública internacional de fieles', consiste en promover la corresponsabilidad de todos los bautizados para reavivar la fe, vivificar la caridad en la Iglesia y en el mundo, y llevar a todos a la unidad en Cristo" (Estatuto General, Roma 2008, art. 1).

El Secretario hizo hincapié en el bautismo: "Hagámonos sacerdotes, profetas y reyes, laicos (porque todos somos laicos antes de hacer una clasificación según las vocaciones específicas), discípulos y misioneros de Cristo por la fuerza del bautismo". Señaló que, además del bautismo, "Pallotti consideraba fundamental el apostolado de los laicos con la motivación de la llamada universal del amor al prójimo".

Seguidamente, el Padre Awi subrayó otra "contribución típica" del carisma de Vincenzo Pallotti, "la colaboración entre los diferentes estados de vida en el apostolado universal de la Iglesia, es decir, el don profético de reagrupar a las personas consagradas y a los fieles laicos en un único carisma eclesiástico". De hecho, Pallotti propone a la Iglesia "una teología del apostolado, - concluyó - donde los fieles laicos son vistos no como 'auxiliares de la jerarquía', sino como corresponsables de reavivar la fe y vivificar la caridad en la Iglesia y en el mundo, y llevar a todos a la unidad en Cristo".