04 de mayo de 2021
Laicos

Cuatro “waypoints” para el camino futuro de la Acción Católica.

Saludo del Cardinal Farrell a los participantes a la Asamblea Nacional de la Acción Católica Italiana

Del 25 de abril al 2 de mayo, y bajo el título “Tengo un pueblo numeroso en esta ciudad”, se celebró la XVII Asamblea Nacional de la Acción Católica Italiana en modo virtual a causa de la pandemia.

En esta importante asamblea -a la que asistieron más de 800 delegados en representación de los 270.000 miembros de la Acción Católica que eligieron el nuevo Consejo Nacional- el Prefecto del Dicasterio quiso dirigir un saludo indicando cuatro waypoints (puntos o coordenadas) que serán un recurso válido para tratar los problemas de la asociación y de la sociedad actual y que luego se plasmarán en el documento asambleario.

“En primer lugar, el Año de la Familia Amoris Laetitia”, indicó Farrell, abrazando “con entusiasmo este Año de la Familia deseado por el Santo Padre, poniendo al servicio de todas las familias presentes en Italia vuestra gran experiencia pastoral y vuestra presencia capilar en el territorio. Sabéis que este Año especial concluirá con el Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Roma en junio de 2022. También éste será un gran acontecimiento eclesial que os implicará estrechamente a todos en la Acción Católica”.

“El segundo waypoint es el Año dedicado a San José. También esta iniciativa puede ser un gran estímulo para que la Acción Católica promueva una reflexión profunda sobre la función paterna y proponga caminos de formación dirigidos específicamente a los hombres.” El tercer waypoint propuesto por el Prefecto en su saludo es el apostolado de la esperanza. “En el difícil momento de crisis sanitaria, económica y social que vive Italia, como cualquier otra nación del mundo, a causa de la pandemia, es importante que todos los grupos de Acción Católica representen un signo de esperanza para toda la sociedad”.

Para terminar, el último waypoint: “Por último, me gustaría sugerir una atención especial a los jóvenes.  Precisamente en los momentos de crisis, el Papa Francisco cree que los “sueños” y los ideales de los más jóvenes pueden ayudar a mirar al futuro con confianza. Haced también vosotros lo mismo. Nunca dejéis de creer en el potencial de los jóvenes. No tengáis miedo de invertir tiempo y energía en la formación espiritual y humana de los jóvenes, porque ellos son los que llevarán el “testimonio” de la fe en las próximas generaciones”.